CALENDAR

    <<<June 2017>>>
    MTWTFSS
    2930311234
    567891011
    12131415161718
    19202122232425
    262728293012
    3456789

    TRAVELOG 2016


    - a selection of letters, news, reactions, thoughts (both ours and those of others), experiences from Holstebro and travels abroad

    20.12.2016 Havana, Cuba

     

    PREMIOS VILLANUEVA DE LA CRÍTICA

    A LO MEJOR DEL TEATRO EN EL 2016

    Los críticos miembros de la Sección de Crítica e Investigación Teatral decidieron esta tarde los Premios Villanueva, concedidos a los mejores espectáculos nacionales y extranjeros presentados en Cuba durante el 2016. Estos son los títulos ganadores, que recibirán el diploma acreditativo en una ceremonia programada para inicios del 2017 a celebrarse en la ciudad de Matanzas. Felicidades a todos!

     

    La vida crónica,

    Las grandes ciudades bajo la luna,

    Memorias y

    Mis niños de escena,

    espectáculos del Odin Teatret, Dinamarca.

    Dirección de Eugenio Barba.

     

    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

    17.12.2016 Habana, Cuba

     

    El Odin Teatret, los maestros y Cuba

     

    A propósito de la Odisea 2016 que nos trajo por tercera vez de regreso al Odin Teatret a Cuba, vienen a la mente muchas preguntas que perduran y fuertes emociones por los reencuentros, las enseñanzas y los afectos construidos desde las lecturas iniciales, las primeras imágenes de videos traspasadas de mano en mano y, por supuesto, los encuentros vivos con Eugenio Barba, Roberta Carrieri, Julia Varley, y más tarde con toda la tropa de los odines.

     

    Entre viajes de ida y vuelta, con rumbos y viajeros a veces impredecibles e inconstantes, se han armado las relaciones esenciales del Odin Teatret con diversas zonas del teatro cubano contemporáneo. Esos nexos han dejado sedimentos creativos intensos, modelos poéticos y estilísticos de valiosa impronta; han impulsado proyectos y polémicas. Han sembrado, cultivado y cosechado verdaderos frutos que, como toda ofrenda construida de manera conjunta, se multiplican, se diseminan y se transforman en el tiempo, la memoria y los sentimientos de las personas que las comparten.

     

    De esos viajes azarosos, permanecen las vivencias edificadas entre los individuos que a lo largo de los años han participado de las experiencias escénicas, investigativas y formativas que el Odin, en tanto núcleo de gestación y gestión de nuevos conocimientos, nos ha propuesto. E insisto en el sentido de propuestas, sugerencias o preguntas que tales encuentros significan, porque los actores y maestros del Odin no han hecho más que abrir sus bitácoras de saberes diversos a nuestros propios paradigmas creadores, a nuestras maneras de ser y estar en el teatro; o lo que es lo mismo, a nuestros dinámicos, movedizos y persistentes imaginarios teatrales.

     

    Ellos no han tratado de plantar o imponer sus nociones o prácticas creadoras. En todo caso han tratado de confrontarse y confrontarnos con nuestros andamiajes técnicos, conceptuales y de procedimientos creativos, articuladores de las dimensiones culturales, sociales y humanas del teatro cubano y de sus creadores y espectadores. Entendiéndonos unos y otros como una gran tribu que anda siempre en tránsito; afirmando su sentido histórico y variable. De ahí las aportaciones que sus viajes generan en lo inmediato y a más largo alcance. De ahí las dilataciones que hemos podido reconocer respecto a las fronteras de nuestros paisajes teatrales habituales. De ahí también el reencuentro con las prácticas del teatro de grupo, la investigación como ejercicio básico para la creación y la formación de nuevos discursos y sentidos éticos y profesionales para el oficio del teatro.

     

    A partir de tales convergencias, Eugenio supo recorrer el camino hacia los maestros del teatro cubano y de otras tierras. Esos son mis primeros recuerdos de aquellos años finales de los 80. Eugenio Barba, rodeado de jóvenes creadores y otros de mayor edad, tributando respeto hacia Vicente Revuelta, Flora Lauten, Graziella Pogolotti, Raquel Carrió, Carlos Pérez Peña, Rafael González, Helmo Hernández, Osvaldo Dragún, Santiago García, Enrique Buenaventura, Atahualpa del Cioppo, Augusto Boal, Miguel Rubio; y junto a ellos, los artistas del Teatro Escambray, Teatro Estudio, Teatro Buendía y la naciente Escuela Internacional de Teatro de América Latina y el Caribe.

     

    Las obras de Teatro La Candelaria, el Teatro Experimental de Cali, El Galpón, el grupo Yuyachkani y las creaciones de Boal, recibían nuevos reclamos de atención por nuestra parte ante las visiones que Barba y sus actores nos compartían, con igual sentido de admiración y respeto al de sus referentes europeos, asiáticos o de otras tierras y tiempos diversos.

     

    El cruce de los magisterios y de esas maneras de hacer y pensar el teatro más allá de fronteras, historias y circunstancias particulares, fue un estímulo fundamental para desprendernos de los academicismos y las restricciones que las lecturas o interpretaciones demasiado "literales" podían encorsetar al Odin y sus potenciales enseñanzas en un manojo de métodos y ejercicios técnicos que, lejos de abrir el alma del teatro en toda su plenitud, podían ocultarla aún más entre los vericuetos de las confrontaciones ideológicas latentes bajo las imágenes y los aprendizajes crecidos a partir de la interacción del Odin con nuestra equitativa realidad social.

     

    Junto a sus espectáculos, el Odin ha traído su ética de la profesión. Pero ha traído también un renovado modelo de pensamiento cuestionador del teatro y de las prácticas sociales en las que interviene. Izquierda o derecha, progresista o reaccionario, dejaron de ser ante nuestras propias vivencias, polos irreconciliables o transparentes de una confrontación ideológica y política al margen de las maneras de trabajar, producir, crear y vivir.

     

    En las complejas confrontaciones que hemos tenido en estos años, han aparecido nuevos enfoques para términos como "revolución" y "revolucionario" en el contexto creativo y en las prácticas teatrales y sociales, cargándose estos términos de sentidos operativos más reales y tangibles, para muchos de los que hemos asumido el ejercicio del teatro más allá de sus connotaciones estéticas o artísticas.

     

    Trabajar, desmontar, develar y poner a dialogar a mitos, pasajes históricos y personajes célebres con las nuevas realidades de artistas y espectadores, no ha sido solo la evidencia de virtudes estéticas o técnicas y de procedimientos formales, apreciables en los espectáculos y seminarios a través de la sensibilidad y el gusto personal. Ello implica también el desplazamiento de ciertos paradigmas ideológicos que históricamente han afirmado desde la izquierda y sus diversas prácticas políticas, un único rumbo para la resolución revolucionaria de los conflictos que en Cuba y América Latina afectan a los sectores sociales excluidos de las grandes transformaciones de la Historia.

     

    Desde sus primeras visitas y trueques, el Odin aportó otras voces y visiones para complejizar y ensanchar las dimensiones políticas de nuestros teatros. A partir de sus propias exclusiones y márgenes, Eugenio y sus compañeros propusieron estrategias más abiertas, reflexivas y contrastantes, con el objetivo de entender, construir y participar en los relatos históricos y en los debates ideológicos que los atraviesan, desde un posicionamiento más sensible y palpable de la condición humana.

     

    Por tanto, dilatar el cuerpo y la mente de actores y espectadores no era, y no es, solo una pretensión dramatúrgica, o una más entre las tantas exploraciones en las teatralidades convergentes a través de los tiempos y las culturas disímiles compartidas por el Odin Teatret con nosotros. Al tomar parte en sus propuestas, emerge la posibilidad de aprehender la vida y los procesos sociales con ojos atentos. Porque se trata de construir ideas que fluyan como las imágenes hacia nuevas plataformas para el conocimiento y el encuentro con los individuos, sus biografías y realidades. Se trata de mirar el pasado como una afirmación irreversible del futuro. Se trata de aprender de nosotros mismos, sobre nosotros mismos y con nosotros mismos. Así lo social y lo personal, lo individual y colectivo, el hombre y la masa, se nos presentan con nuevos ropajes, nuevos relatos, nuevas preguntas y nuevas libertades para decir, dudar, construir y mirar de frente al presente, al "aquí y ahora" de todo hecho teatral y de vida. No importa demasiado si ese individuo -hombre o mujer- emprende su lucha en la más angustiosa soledad, o en la compañía más reconfortante. Lo importante es no detener la marcha, ni el sentido de la lucha por cambiar el orden establecido a contrapelo de las necesidades más urgentes de cada persona.

     

    Quizás por ello, en los espectáculos, demostraciones, talleres y charlas que durante tres décadas el Odin Teatret ha desarrollado en Cuba, podemos vislumbrar que la Historia no se revela solo como el fragmento de memoria o historicidad asumida por cada individuo, tanto a nivel íntimo, como público o social. Las experiencias aportadas por el Odin, con sus maestros y compañeros de contiendas, nos han indicado preguntas y enfoques concretos respecto al lugar, los roles y los encargos que cada uno de nosotros debe resolver, en tanto hacedores del teatro con nuestros múltiples oficios. De esas ideas y prácticas puede llegar una mayor lucidez para rehacer la Historia que nos engloba o difumina entre sucesos y acontecimientos impredecibles en sus rumbos y consecuencias.

     

    En el cruce de paradigmas para el teatro cubano acontecido en el paso de los 80 a los 90, debidamente reconocido entonces por investigadores y críticos como Rosa Ileana Boudet, Raquel Carrió, Graziella Pogolotti, Rine Leal, Magaly Muguercia, Vivian Martínez Tabares, Ileana Azor, Ileana Diéguez, Osvaldo Cano, junto a muchos creadores como Abelardo Estorino, Vicente Revuelta, Flora Lauten, Carlos Díaz, Carmen Duarte, Salvador Lemis, Ricardo Muñoz, Víctor Varela, Nelda Castillo, Carlos Celdrán, Antonia Fernández, Abilio Estévez, Alberto Pedro, Rafael González y Joel Cano, entre otros más que seguramente enriquecerían y matizarían esta lista que parte ahora de la memoria caprichosa; de manera más o menos explícita se reconoce el viraje de la mirada y las prácticas creativas hacia las problemáticas del individuo en su dimensión más humana y real, confrontando su entorno inmediato, su historia personal y social, su contexto y sus valores éticos, espirituales e ideológicos. En este ámbito de creación y pensamiento, complejo, tenso y contradictorio, fecundaron los diálogos iniciales con Eugenio Barba y el Odin Teatret.

     

    Por ello los espectáculos, clases, conferencias y escrituras disímiles aportados por Eugenio Barba y sus actores, pueden verse como la confirmación de sus trabajos teatrales articulados en un cosmos de imágenes y conocimientos que trascienden el fugaz encuentro de las representaciones o las sesiones pedagógicas. Al revelar las teatralidades que concurren en las prácticas escénicas del Odin, sus obras y acciones formadoras tejen a profundidad raíces y relaciones que nos permiten viajar más allá del momento esclarecedor de los espectáculos o los seminarios y talleres. Promueven el reconocimiento de un territorio poblado por técnicas e ideas que discursan a través de los relatos teatrales hacia el redescubrimiento del artesanado técnico, conceptual y ético que soporta a la dimensión viva del teatro que nos presentan. Esas acciones creadoras han enriquecido el sostenido trabajo de trueques entre el Odin Teatret y los hacedores teatrales cubanos. En tales fundamentos descansa igualmente el verdadero terreno que compartimos el Odin y quienes asumimos el sentido del teatro de grupo y el ejercicio de la investigación como caminos de larga travesía precedente.

     

    El surgimiento, reorientación y apertura de nuevas líneas de trabajo al interior de varios grupos y la fundación de nuevos colectivos teatrales en ese período, deben mucho y de maneras diversas a los primeros encuentros del Odin Teatret con Cuba. Teatro a Cuestas, fundado por Ricardo Muñoz; Teatro del Obstáculo, fundado por Víctor Varela; el Estudio Teatral de Santa Clara, fundado por Joel Sáez y Roxana Pineda; Teatro Espectro 11 (hoy Teatro Viento de Agua), fundado por Boris Villar, Maribel Barrios y Eberto García Abreu; Teatro de los Elementos, fundado por Oriol González y Teatro del Espacio Interior, fundado por Mario Junquera; son, entre otros referentes a considerar y estudiar, procesos creadores y culturales que evidencian los fecundos intercambios de nuestros creadores con Barba y sus actores- maestros desde los 80 hasta la actualidad.

     

    En ese nuevo paisaje creativo hemos ampliado los estudios sobre Stanislavski, Meyerhold, Vagtangov, Brecht, Grotowsky, Brook y otros maestros que afirman, con Barba, el valor de "aprender a aprender"; revelándonos la necesidad permanente de indagar y profundizar en las fuentes técnicas, filosóficas y éticas del teatro como oficio y profesión. Barba y los odines han procurado encontrar y palpar, más allá de las formas y los temas -por demás pasajeros y fugaces-, los cuerpos, los rostros, las memorias y las almas de sus camaradas de expedición; atravesando otras islas flotantes en mares intranquilos, donde el azar, la buena voluntad, la intuición, la resistencia y la firmeza de las decisiones de trabajar y crear juntos, han llevado a puertos seguros "las canoas de papel" en las que nos montamos en aquellos años de fundación; como diría el abuelo mambí de Las perlas de tu boca, el espectáculo del Teatro Buendía, dirigido por Flora Lauten en 1989.

     

    En el 2016 la realidad teatral, cultural y social de Cuba es muy distinta a la que 30 años antes recibiera a Eugenio Barba y el Odin Teatret por primera vez. En una aparente rutina cotidiana, la sociedad cubana se ha transformado a profundidad. Los ideales y proyectos colectivos e individuales han mutado de rostros, propósitos y destinos. Junto a las carencias materiales y espirituales sostenidas, la austeridad, las fragmentaciones y las emigraciones; así como la llegada de nuevas generaciones de artistas y espectadores abocados a emergentes (o reiterados) conflictos sociales, en su mayoría tamizados por las sensibilidades que revelan las preguntas sobre el sentido de la vida en las condiciones económicas, políticas y sociales de la actualidad; también han irrumpido diversos procedimientos creativos que en algunos casos no hacen más que vivificar las construcciones poéticas y los caminos temáticos recurrentes en nuestra propia tradición. Mientras, otros erigen inusuales fórmulas para intervenir en los problemas de estos tiempos, apelan a la documentación de la inmediatez y a las biografías recientes como territorios donde legitimarse con mayor hondura. De ahí, la confrontación del individuo consigo mismo, sin que se examinen a fondo las connotaciones y los rumbos de la Historia, por encima de las notables diferencias sociales y los diversos problemas que hoy se cruzan en la sociedad cubana.

     

    En este territorio teatral, cultural y social diferente, rememoro los relatos de Judith, El castillo de Holstebro, Itsi Bitsi, Kaosmos, Las mariposas de Doña Música, Mythos, Sal, El libro de Esther y Ave María, conmovido por la intensidad, la crudeza y la transparencia de los nuevos relatos con que La vida crónica y Las grandes ciudades bajo la luna nos acaban de convocar en La Habana para otro encuentro con los maestros del Odin.

     

    Había leído algunos reportes sobre estos espectáculos más recientes. Comentarios, reseñas o valoraciones que, en definitiva, me daban pistas sobre las propuestas, pero nada más. La identidad poética del Odin Teatret, sus discursos y estrategias de construcción escénica, así como sus visualidades y andamiajes actorales y representacionales, en mi opinión, quedaban en un segundo plano en las atenciones ante los nuevos espectáculos. Lo significativo de este encuentro sería, sin dudas, la posibilidad de asistir y acompañar un trabajo de todo el grupo, distinguido por los muchos años de vida y creación que los actores-maestros depositaban sobre el escenario, como un acto de fe renovada en el teatro y, particularmente, en su teatro.

     

    La pulcritud, claridad y belleza escénica que distinguen a La vida crónica y Las grandes ciudades bajo la luna, me revelan un contundente gesto colectivo de rebeldía ante el cansancio, la indiferencia y la certidumbre del tiempo que avanza, inefable, hacia la muerte. Por eso la vida y las travesías creadoras de Barba y sus actores maestros, junto a las ricas teatralidades que han atesorado en sus propios cuerpos, vuelven a ser la sustancia matriz de los caminos que se cruzan, superponen y se abren a nuevos encuentros con historias, biografías, personajes y relatos que transcurren hacia la concertación de las citas con sus espectadores históricos y los que cada día acuden a los nuevos encuentros con el Odin.

     

    Tal vez por esas razones, la Odisea 2016 no ha sido una gira más en la larga lista de viajes teatrales emprendidos por el Odin Teatret. Volver a Cuba ha significado un rencuentro con nuestros teatros, con sus alianzas y fracturas, con los viejos y nuevos espectadores. Un reencuentro con las utopías compartidas y las rebeldes necesidades creativas de los que defendemos el mismo oficio, con independencia de nuestras identidades y sentidos del teatro resguardados en el tiempo.

     

    Según palabras de Eugenio en las notas de presentación de la gira, el grupo venía a nuestra isla "para descubrir cómo han cambiado la cultura y la política los sentimientos, los pensamientos y las expectativas de todos nosotros". Por tanto, se trata de confrontar, no solo las expectativas de quienes vienen desde el lejano Mar del Norte, sino nuestras contradictorias esperanzas ante los destinos de la sociedad cubana, en las actuales circunstancias sociales, económicas y políticas.

    La vida crónica y Las grandes ciudades bajo la luna, con sus identidades y dimensiones teatrales diferentes, funcionaron como caras de una misma carta; es decir, como páginas de un mismo mensaje. El primero de los espectáculos me llenó de sentimientos muy contradictorios. Ver en la escena a los actores maestros del Odin revelándose contra sus años y sus espesas cargas de emociones y recuerdos; reinventándose a través de nuevas fabulaciones esencialmente arraigadas en las crisis más apremiantes de muchos seres en distintas partes del mundo, relatadas teatralmente desde la visceralidad de sus propias vidas; no solo me permitió compartir la pertinencia de sus reclamos de solidaridad, comprensión y respeto entre los seres humanos amenazados por los mismos problemas en esta época poblada de guerras, emigraciones y, sobretodo, desmemoria.

     

    En esa especie de arca de Noé que sobrevive a innumerables tempestades,  solo quedan rastros de existencias que perviven en la caótica adversidad de sus desencuentros. Sobre esa balsa a la deriva se cruzan historias y biografías de seres que nos arrojan sus desamparos y sus silencios arropados por palabras y sonoridades disímiles. Palabras que convocan la mirada y la atención por el tono en que son dichas, por las intenciones que develan y el desconcierto que sus convergencias generan para quienes creen que con palabras podemos entender el sentido de nuestras vidas.

     

    Por eso las lenguas que las soportan nos llevan hacia los estados del alma de esos seres que, aun cuando intenten sobrevivir en medio de recuerdos hermosos o terribles - eso es difícil de valorar dentro de sus inefables travesías-, no tienen otra opción que reeditar sus vivencias fragmentadas y superpuestas en el momento de las lúcidas confesiones que el teatro les ofrece en cada representación, ante espectadores de procedencias igualmente diversas y contrastantes.

     

    Los cuerpos envejecidos de los actores, con inequívoca vitalidad revelan, sin embargo, dimensiones sólidas para sostener las palabras traspasadas en las situaciones de los personajes en el relato teatral, verdadero motivo para el encuentro inaplazable entre los creadores y sus espectadores. De la confluencia de las edades y las teatralidades habitadas en las voces, los gestos y las miradas de los actores maestros del Odin, emerge la estatura real de esos diálogos irreverentes que ellos, cual perdurable señal de vida, se empeñan en arrostrar ante la incomunicación siempre amenazante. Importan más que sus discursos, las situaciones que los agolpan sobre estas tablas de salvación en las que el ritual de la muerte y sus múltiples máscaras y procederes no es una historia evocada o una quimérica ilusión que a otros puede acontecer. La vida opera, actúa y puja entre estos individuos, como un intento de resistencia y de posibilidad de cambio del orden de las cosas, de los destinos inciertos que a todos nos esperan, de la certeza de la soledad y también, obstinadamente,  del valor del teatro para aliviar los rigores de la existencia.

     

    En las grandes ciudades, hoy día, la vida puede ser registrada como una crónica indiferente de alumbramientos, celebraciones y despedidas. Nuestros actos más trascendentes pueden reducirse a sutiles fotogramas o a cenizas que el tiempo desvanece bajo las mutantes caras de la Luna. Tras esas mutaciones del astro compartido en las latitudes y tiempos más distintos, todo acto de fe y cualquier intento de aviso, cercanía y acompañamiento, se convierten en una verdadera revolución de los afectos y la memoria. No podemos, por tanto, renunciar a la crónica que nuestras vidas ha ido creando a lo largo de los años, en los escenarios más insospechados. Esa es la savia de los relatos que nos llegan y que luego, con igual sentido de gratitud, compromiso y oficio, intentamos entregar a otros. Ese es el verdadero sentido de nuestros teatros, de nuestras imágenes, de nuestros cantos y gestos irreverentes al polvo y el olvido. Esa es la nueva marca que Eugenio Barba y los actores del Odin Teatret añaden a los caminos que hemos recorrido juntos, o en la solitaria acción cotidiana de nuestras vidas, a lo largo de las últimas tres décadas.

     

    Y porque esos caminos se construyen, paso a paso, entre imágenes y aprendizajes, de la Odisea 2016 y los innumerables esfuerzos que le dieron vida, quiero resaltar dos momentos en los que se confirma una vez más la orientación de los trueques del Odin y el teatro cubano. El primero tuvo lugar en la Iglesia del Teatro Buendía, donde Flora Lauten recibe al Odin y a Eugenio para trocar gestos de gratitud, complicidad e irreverencia.

     

    Flora afronta sus 74 años encarnando a Teresa de Jesús, la Monja de Ávila (1515-1582), en el espectáculo Éxtasis. En cada función no puedo evitar el sobrecogimiento que me llega a través de su presencia, de su voz, de sus miradas; y sobre todo, de su espíritu invencible, evocador de sus maestros y los míos. Entre los muchos planos del relato articulado en torno a las cartas escritas por la célebre monja, está en primer orden el relato físico que el cuerpo de la actriz, la maestra, la madre y la creadora, revela más allá de las palabras y la indumentaria escénica.

     

    Las luchas de Teresa de Jesús por crear monasterios y espiritualidades altruistas e iluminadas, encuentran equivalencias en los emprendimientos creadores y humanistas de Flora Lauten y Eugenio Barba. Por eso la Iglesia, el teatro o los monasterios rememorados en el espectáculo, se reconocen como los espacios ideales para persistir en la acción de fundar que es, como dicen la actriz y el personaje, lo que importa. Ahí radica el mayor desafío en estos tiempos de tanta trivialidad y acomodamiento para el cuerpo y el espíritu. Barba y Flora, junto a sus tropas o familias de actores, por el camino de la creación y el magisterio han fundado nuevos territorios para la revolución de nuestros pensamientos y para la defensa obstinada de la fe en el teatro.

     

    El mismo aliento de hermandad cómplice,  permanece en un segundo momento, durante el abrazo sutil y estremecedor de Iben Nagel Rassmussen y Carlos Pérez Peña, hombre grande y maestro entrañable de nuestro teatro, al finalizar la última función de Las grandes ciudades bajo la luna. Iben, Carlos, Roberta y las cenizas, un abrazo y una rosa roja, bien viva, intensa y real, dejan en mi espíritu los deseos irrenunciables de seguir atravesando los caminos del teatro, con el único pretexto de buscar otras reconciliaciones con la vida. Tal vez sea esa, a estas alturas de mi existencia, una buena posibilidad de sobreponerme a las adversidades imprevistas del camino en el que crecen las utopías, las esperanzas y los deseos de ir un poco más allá del horizonte que cada día enmarca nuestros territorios de acción. Seguramente de esos impulsos, tan discretos como las pequeñas piedras blancas que Barba repartió hace 30 años en el sótano de la "iglesia" del Buendía entre algunos creadores y maestros, resurjan nuevos sentidos para el acto revolucionario de hacer teatro, aquí y ahora.

     

    Eberto García Abreu

    La Habana, 17 de diciembre de 2016.

     

    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

    02.12.2016 - 16.12.2016

     

    THE BRIDGE OF WINDS IN PARATY, BRAZIL, DECEMBER 2016

    [written by Kasia Kazimierczuk, photos by Francesco Galli unless otherwise mentioned.]

    Link to most recent entry »

     

    A SHORT INTRO

    SAN CARLOS

    "The Bridge of Winds", a pedagogical project of Iben Nagel Rasmussen, has been invited by the Centro Cultural SESC (Servico Social do Commercio) Paraty to work for three weeks in the town of Paraty in Brasil. To make it happen, it took many years of hard work on the part of Carlos Simioni, a participant of The Winds from the very beginning in 1990, who is working with the Centro on a two-year theatre project called APA - Atelier de Pesquisa do Ator (Actor Research Studio).

     

    IMG_4125.JPG

     

    IMG_3489.JPG

     

    DAY 1 (day off)

    BEER-CAN SAINTS

    We are staying in the historic part of Paraty, at pousadas (bed & breakfast) located in renovated 18th. century houses. Ours (Rita de Cassia Melo Marques) is full of figures and paintings of saints. The living room, dominated by a big picture of Santa Rita, the patron saint of our hostess, Rita Marques, hides lots of little treasures, like an outdoor altar with a Madonna figure, which Rita puts out and lights for the evenings (the Madonna normally sleeps and spends the rainy days indoors) or wooden sculptures of St. Joseph and Maria, holding tiny flowers made from the metal of beer cans.

     

    IMG_3508.JPG

     

     

    THE FIRST SUPPER

    The first supper together always makes everybody incredibly happy. Iza Jurkowska Vuorio (16 years in the project, Polish, living in Finland) called the feeling "extatic". Everybody feels like we saw each other the day before. Guillermo Angelleli (24 years in the project, Argentinian) said: "We have this weird connection. We don't email each other, we don't see each other for a year, and it's like with family members - you see them after a long break and it's like you spoke yesterday. It's the blood connection - maybe we have the wind connection". Annemarie Waagepetersen (16 years in the project, Danish) says there is "something very strange about time as if jumping and stopping - it feels like this work is going on without the time passing in between the meetings."

     

    IMG_3521.JPG

     

    DAY 2 (first day of work)

    FIRST TRAINING

    The Winds' training is like a performance. I've been observing it for 16 years (I tried to calculate it - I've probably seen at least 300 trainings of The Bridge of Winds) and it never gets boring. It consists of the work on producing different, very precise kinds of energy by the actor's body and by the whole group. Over the years, as it has been changing from technical to more "playful", its fixed structure has become almost dramatic. The whole group changing the quality of energy in the space, the dialogue between the different kinds of energy, the improvisations in pairs that change every day - it's like watching a new story every morning, really keeping you on your toes, waiting for what is going to happen today.

    This training is the language of The Winds. They come into the working room after several months of not seeing each other, and they do the whole, one-hour structure of the training, with perfect communication, like they'd stopped the day before, not a year ago. Even though the group consists of people with very varied experience: some have been working in it for almost 30 years, for some it's their second meeting, some are professional actors, some do theatre work only during the Winds' meetings. The first training in Paraty was summed-up by Iben with a statement: "I don't know what to teach you anymore."

    When asked how he felt about the first training of each meeting, Guillermo said: "Touched. In the working room we don't communicate with words or verbal information, but the feeling of being together through this special way of working is very strong." Iza adds:  "It makes me feel alive. Makes me see that my life makes sense. And I can see that all the ransom I've had to pay life to be able to continue this work and come to the Winds' meetings, has been worth it." "It's like drinking water when you're thirsty," comments Annemarie.

     

    IMG_3762.JPG

     

    DAY 3

    THE SEAMSTRESS' THREAD

    "They think they have costumes and don't even see that this skirt is pink instead of white, because the colour of the red belt ran in the laundry, she has gained weight and needs a whole new costume, that dress is stained, and that one - has a hole right on her buttocks!", screams the frustrated Antonella Diana, a set designer at Teatret Om, now helping the Winds with the set, props, and costumes for several years. On top of all the ruined costumes she has to deal with, Antonella was provided with a sewing machine that was just as beautiful as it was broken…

     

    Antonella needs help, otherwise she'll soon need psychiatric help. So we help: I assist her with cutting out a full-circle skirt (that was fun - I had no idea how those skirts are born), someone hand-sews the rim, someone else makes the belt.

     

    Oh - and making a straw skirt out of plastic cord for two hours was incredibly relaxing…

     

    anto cut.png

     

    IMG_4214.JPG

     

    DAY 4

    THE CONCERT HITS THE ROAD

    One of the performances the Winds have, is a concert entitled "Voices of the Wind", made up of songs from about a dozen different countries, including Finland, Italy, Brazil, Poland, Denmark, and Spain.

    Yesterday, we used it for our first barter in Brazil, with a fishing community in the village of Tarituba. The drive there was incredibly beautiful, with mountains on one side, and little aquamarine-coloured bays and lush green islands on the Atlantic Ocean on the other. The barter was in a small local culture centre, located almost on the sea-shore. The host performers were a group of dancers in their late 20's - early 30's and elderly musicians. Plus lots of the dancers' children, some participating in the performance. One of the women told me "They have been with our group, absorbing our traditional culture, from the very beginning, since they were still in our bellies." The group presented traditional local fishermen dances and songs, the men wearing wooden clogs, which are not made anymore, and which made great rhythm on the floor. Some of the women also practice other forms of dance: flamenco, ballet, and modern dance. All the young members of the group are very enthusiastic about the work they are doing, saying it is extremely important to them: "It is our culture, our heritage". And they obviously have lots of fun doing it, too. At the end, we were treated to traditional, local food: mussel soup and fish fried in a very special coating. I was told that the name of the fish translates into "wife of a horse". OK, let's rub it in - it was DELICIOUS!


    IMG_6316.jpg

     

    IMG_6245.jpg


    15241280_.jpg

    Photo above by Antonella Diana.

     

    IMG_6831.jpg

     

    DAY 5

    BREAKFAST AT SANTA RITA'S

    Our hostess at the pousada makes such wonderful breakfasts, that not only did we all fall in love with her and nicknamed her Santa Rita, but the Winds sang one of their concert songs for her at her house, and I can't keep myself from writing a culinary post. One of the organizers told me gourmet breakfasts were a traditional specialty of the Brazilian pousadas. The ones at Santa Rita's consisted of about 25 different dishes. There we go:

    1. 'Couscous baked with corn.
    2. Boiled corn cob.
    3. Baked bananas with cinnamon.
    4. Two kinds of home-made cakes.
    5. Cottage cheese, hard cheese, two kinds of cold meats.
    6. Scrambled eggs.
    7. Fresh fruit: melons, papaya, pineapple, locally grown bananas, and supermarket bananas for someone who would be crazy enough to eat them in this context.
    8. Yoghurt and muesli.
    9. Two kinds of home-made jams.
    10. Two kinds of freshly squeezed fruit juice.
    11. Bread, butter, peanut butter.
    12. Mate, coffee, and hot milk.

    When we get back from work in the afternoon, Rita waits for us with soup, coffee, cake, toasts with fish pâté, and occasionally - a sip of cachaça with passionfruit juice. Well - wouldn't you sing for Santa Rita, too?

     

    IMG_5686.jpg

     

    DAY 6

    THE BABY WINDS

    "Baby Winds" was a nickname given by The Bridge of Winds to a younger group Iben created ten years after she started the project, The New Winds. Of course, the "babies" immediately started calling the older group The Viejos. The name-calling stopped only after the two groups mingled into one ten years later.

     

    But now, some of the Winds have real babies. And those babies grow. Fast.

     

    The two daughters of Tippe Molsted (25 years in the project, Danish), Emilie and Frida, have been with us since they were born. I remember them as two little girls hanging around me in the tent, where I was making some flower decorations at Odin Teatret. I asked them to be careful of the thorns on the rose-stems I was cutting off from the flowers and throwing on a pile on the ground. And of course the first thing the little rascals did, was to jump into that pile of thorny rose-stems. And scream. LOUD. Those two for sure knew their resonators already at the age of five. Of course - they had been "absorbing the tradition" since they were in their mum's belly, just like the kids of the dancers at the fishing community we bartered the other day.

     

    And their voices can be heard with double resonance today, as those now two beautiful ladies rock among the "Viejos" in the concert, and Emilie has even become the Musical Director of The Bridge of Winds.

     

    This is what she says about the Winds' influence on her professional development: "I'm a different kind of artist, as I am a pop singer. Pop music is rooted in the North American tradition, but the Bridge of Winds has given me the courage to reach into my own roots, the Danish folk songs. The work of the Winds is the artistic foundation for me. It helps my way of using my body and voice make sense: to use the body to make resonance, to be present in my work, both physically and mentally, and to be able to overcome being tired or in a bad mood, expanding the energy and keeping the flow, being the channel for the expression."

     

    All the Winds who are parents, try to bring their children to the group's meetings whenever they can. Here in Brazil, we have a team of three Baby Winds: Annemarie's son, Lauritz, and Leo and Thit, the son and daughter of Signe Thomsen (17 years in the project, Danish). During the barter with the fishing community, Leo spent a few hours playing football with some big, local guys. We don't know if the present babies will continue the tradition of The Bridge of Winds or become bankers, but Leo for sure already knows his barter skills.

     

    IMG_6226.jpg

     

    IMG_6730.jpg

     

    DAY 6½

    THE TASK

    Yesterday the Baby Winds got a very special task, to make initial contact with the indigenous Guarani community we are going to have a barter with next week. Emilie, Frida, Soren (Emilie's boyfriend) along with Signe accompanied by her son, Leo, went to the Guarani village with a little performance for the children. Even Leo had his little number in it.

    We were told this was a very closed community. Thus the idea to make the first contact through the children. You make the little ones happy - you win their parents as well.

    Well, looks like it worked. Good job, Baby Winds!

     

    15380313.jpg

     

    15390779.jpg


    15350704.jpg

     

    15349664.jpg

     

    DAY 8

    THE STEALING AND THE FLOW

    Now the students of Carlos have arrived. He works with four groups in Brazil, 70 people total, out of which he invited 30 actors to come and observe the work of the Winds. In the morning, we had a training exchange with half of them, members of the APA project, which started three years ago and meets every month for one weekend. The other half, coming from an older project of Carlos, called Patuanú (after a mythical bird from the Amazon), who have been working with Carlos for 8 years, were observers.

     

    The APA training was developed by Carlos and Stepháne Brodt. The training starts with jongo, a dance coming from the African tradition, followed by work on physical actions, starting from working in pairs, where one person holds a piece of cord, and tries to defend it from the other, who attempts to take it away from them. Then the actions are done without the partner and cord. The next stage of the training is the Wind Dance, the "iconic" exercise created by Iben with The Bridge of Winds. Much to our surprise and joy, it started with one of the songs the Winds use in their training. The sequence of APA's Wind Dance is a little shorter than the Winds'. They have created a very nicely structured way of changing the pairs improvising in the middle of the room, while the rest of the group dances in two lines. The pair that is going to leave the floor invites the next pair and once they start dancing together, the "old" pair withdraws back into the line. Since changing the pairs has always been a difficult moment in the Winds' training, often creating micro-breaks in the flow of the energy when someone is undecided for a second whether they should be in the next pair or not, the Winds immediately "stole" APA's way of inviting the next pair and already used it in their training the next morning.

     

    Iben explained the concept of "stealing", saying The Bridge of Winds is not a fixed group, the members meet once a year and then go back to their own theatres, where they are free to develop the Winds' work in any way they want. She also encourages the Winds to observe the individually created exercises in the training and "steal" the ones they like from each other. "Transmitting the training exercises or the songs to all these different groups all over the world  keeps the tradition going," added Guillermo. Then Iben gave us an example of "stealing" by using a group of actors from APA with their jongo dance in the performance she is currently working on with the Winds.

     

    Then we were shown a demonstration of three APA actors working with the text. The work was developed entirely by Carlos, who created his own terminology and metaphors, which translate into very clear actions and kinds of energy in the actor's body. They speak of the actor being surrounded by a "magnetic field", which consists of different layers of energy. The farther away from the centre (where the actor stands), the stronger the energy is. To pass from one "layer" to the next, the actor must break through a very thin "membrane".

     

    One term Carlos uses, the idea behind which is common to both groups, is "fluxus", meaning the continuity, the constant flow of energy in the work. "Energy is not a notion belonging in the working vocabulary of the Odin, but I haven't found a better word," says Iben. "Each of the exercises in this training will make your body produce a specific kind of energy, even without you wanting it to. The training, which lasts about one hour, is to keep you physically and mentally awake for its duration, which is the length of an average performance. When you find the flow in the training, you will not get tired. If you cut it, you will have to start gathering the energy from the beginning again."

     

    At the end of the working session, we were surprised by the appearance of a band of folk musicians, led by an old master, who said he "wanted to sing for the Danish woman". The APA actors performed to their music the same fishermen dance we saw at the barter the other day. Then Carlos said that together with the band, they discovered that the rhythm of the Wind Dance is the same as in the traditional tune of the mazurka. So the old master played a mazurka and all the participants and observers danced the Wind Dance to it. 60 people! When asked how it felt for her to see 60 people dancing the Wind Dance, Iben said: "Overwhelming and touching".

     

    15319072.jpg

     

    15349832.jpg

     

    DAY 9

    THE TIDE AND THE STONES

    There are two stories connected to the way the streets of Paraty were built.

     

    The first one says they were made from stones that served as ballast on the ships carrying slaves, who had to unload them and build the roads, as soon as they landed. Walking on those cobblestones reminds me a little of walking on the set of Steven Spielberg's "Schindler's List" in Kraków, where they built a road of Jewish tombstones… And it is also very difficult physically to walk on them - you can't look around at all the beautiful houses and colourful shops or you break a leg. Going to dinner is like hiking a mountain. Of course, Sofia Monsalve (Colombian, former actress of Odin Teatret, 7 years in the project), who works with the stilts, dares the Paraty cobblestones on high heels and Antonella (in the photo) - wearing flip-flops.

     

    The second story involves the sea. The town was constructed in such a way, that twice a day, when the tide is high, the water floods the streets and cleans them. There are special elevated passages that let you walk with dry feet through the half-meter high water in the streets. They are also made from those darn stones - not easy to come home after a caipirinha…

     

    15284916.jpg

     

    15356513.jpg

     

    15439986.jpg

     

    15442337.jpg

    DAY 10

    STRESSFUL WORKING CONDITIONS

    A few words about our working space here. It was founded by a lady named Vanda Mota, who welcomed us with these words: "I'm so very happy to give our space to this artistic fraternity of people who are trying to develop as artists and as human beings in those very dark times we are living in right now."

     

    Called the Silo, it is located in an old granary, which was brought to Paraty and rebuilt here by Vanda. The working room is built from ancient wood, with gaps between the old planks, and a ceramic tiled roof. The windows have no glass panes - they are always open onto a spectacular view of the mountains overgrown with tropical forest in a thousand shades of green.

     

    The building is surrounded by a garden full of the most incredible plants (one of the flowers is called "lobster claw" - guess which), and my "office" is shaded by palm trees. I'm writing this blog accompanied by hummingbirds (hoping to catch one with my camera…) and from time to time an iguana will honour me with a visit, passing by my improvised table with its dignified trot. "Gosh! What a high stress environment for work!" exclaimed a friend of mine, who is currently trying to stay warm on the Northern hemisphere.

     

    All this nature also makes sounds. The most horrific of them is the screech of the cicadas, which have nothing to do with the pleasant chirping of the crickets we know, but sounds just like an electrical polishing-machine. Opinions differ as to whether they make this sound when dying, calling a mate, or experiencing their "petite mort". Either way, it gives us the shivers.

     

    DSC_0042.JPG

    Photo above by Kasia Kazimierczuk

     

    15220262 (1).jpg

     

    IMG_3986.JPG

     

    15268094.jpg

     

    DSC_0040_2.jpg

    Photo above by Kasia Kazimierczuk

     

    DSC_0060.JPG

    Photo above by Kasia Kazimierczuk

    DAY 11

    IBEN'S ENCHANTED GARDEN

    On our last day of work at the Silo, we had a barter with children from the indigenous Guarani community the Baby Winds had visited the other day.

     

    With the Winds' street figures, using every bit of Silo's amazing architecture and its back-yard, Iben created a garden full of secrets for the kids. Greeted at the entrance by the Baby Winds' parade characters in Balinese masks (God knows why nicknamed "The Frogs"…), the spectators were led through a maze-like route, where a surprise was waiting for them around every corner.

     

    First they saw an enchanted princess in a castle tower - Tatiana Cardoso's (20 years in the project, Brazilian) otherwise quite spooky character. Funny how a change of the context (children, tropical garden, music) changed its meaning from scary to a fairy tale. Then they met Signe's Butler figure on stilts, who later on disclosed Signe's beautiful face from under the old man's mask. Round the corner, there was Lina Della Rocca's (27 years in the project, Italian) street clown Gelsomina, waiting for them with a tray of water in little cups. On the Silo's grass lawn, they saw a little scene with Sofia's stilted African figure and Jori Snell's (16 years in the project, Dutch) parade character we nicknamed The Skunk (no fragrance special effects in its repertoire yet, though).

     

    In the working room upstairs, the Winds sang a couple of the fun songs from the concert, and the kids performed their traditional songs and dances. One was fascinating - a boys' dance, which was actually warrior training. The little guys jumping over the back of their teacher were really impressive. The teacher told us that nowadays, the dance is performed only as a way of preserving traditional culture, because we are living in the times of peace. Well… let's hope she's right in her optimism…

     

    At the end, after sharing a meal of fruit and cookies, the actors played traditional Danish games with the children on the grass lawn. Iben sure knows how to make kids' eyes shine with amazement. (Grown-ups' as well, actually, but it would have been soooo much fun to have met her when we were 7 years old…).

     

    15356520.jpg

     

    15355759.jpg

     

    15541564.jpg

     

    15355636.jpg

     

    15541495.jpg

     

    15350610.jpg

     

    15439718.jpg

     

     

     

    DAY 12

    AXÉ!

    Last Saturday, we had a barter with a group working on traditional Afrobrazilian music and dance, under a SESC project called "Matriz Africana", from the nearby town of Ubatuba. It took place in the beautiful, shaded garden of Silo Centro Historico, another space ran by Vanda, in the historic old town of Paraty.

     

    The barter started with the Winds' concert, which received a standing ovation. Then Matriz Africana presented two dances: coco and jongo, and that was about it for the "official presentations", as we were invited to participate in the dancing and warned that it could go on all night long.

     

    "I got really scared when this very decided girl came up to me and pulled me into the middle of the circle to dance with her in front of everybody, when I was only beginning to figure out the step," said Guillermo. "When they invited us, Iben told us 'Now you must go and join them', so I went, and suddenly found myself all alone dancing in the middle of the circle!" adds Sandra Pasini (23 years in the project, Italian).

     

    But after the initial moment of the Winds' "stage (or, rather, roda)-fright" and trying out their first steps, pure axé followed… And we really regretted we couldn't stay with them all night, the "overworked Viejos" that we are…

     

    15356607.jpg

     

    15421004.jpg

     

    photo 3 - 15350555

     

    15391219.jpg

     

    14604831.jpg

     

    THE BRIDGE OF WINDS IN PARATY, BRAZIL, DECEMBER 2016

    [written by Kasia Kazimierczuk, photos by Francesco Galli]

     

    DAY 13

    BEAR-PAWS IN THE TROPICS

    a weather post

     

    "Maybe they are good for Denmark, but here they're impossible to wear," sighed Luis Alonso (13 years in the project, Cuban, living in Brazil) after an hour of melting in the bear-paw gloves he'd got for his character in "Ur-Nat", a performance inspired by nature, initially produced by the Bridge of Winds and Teatret Om for a festival Om organized in Ringkobing, Denmark, in 2009. The title is a reversal of the Danish word "natur" and means "The Primordial Night".

     

    Now Iben is recreating and adapting it to become the final performance of our stay here, with the participation of the actors from APA.

     

    Once Luis resigned from his furry paws, they were snatched by Signe, for her non-stilt character in "Ur-Nat". She has a huge raven figure on stilts, but also plays the drum without them and thought it would be fun to have those drumsticks held by the furry paws of a bear.

     

    And she won on that one, since yesterday the temperature suddenly dropped from +30 C to about +15 C. Everybody was freezing in their tropical-paradise-printed summer clothes, while Signe seemed very content with her fluffy gloves…

     

    LUIS cut.png

    Photo © Kasia Kazimierczuk

     

    Paws.png

    Photo © Kasia Kazimierczuk

     

    https://www.facebook.com/events/379309792418786/?active_tab=discussion »

     

    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

     

    26.11.2016 Loja, Ecuador

     

    Sebastian Moyano:

    Odín bajo la luna de los Andes

    bitácora de viaje, 26 de noviembre 2016, Festival de Loja, Ecuador.

     

    Imagínate una obra de teatro sencilla y a la vez portentosa. Un tejido de sentidos tan sutil que la percepción sólo permite dejarse llevar, bamboleante, por el asombro. Un sentimiento no lineal, extrañado, sembrado de descubrimientos, de conmovedoras evocaciones, de perturbadoras implicaciones.

     

    Hay un semicírculo de personajes sentados en sillas. Los actores son mayores, europeos, algo ajados por muchos soles. Cada uno con ropas cotidianas, pero de alguna manera extraordinarias, como cuando los magos se paseaban por los festivales disfrazados de paisano en fiesta sin poder ocultar su fulgor interno, que se filtra a través de una camisa.

     

    Parecen un grupo de veteranos de un viaje espacial que se ha juntado a celebrar los viejos tiempos, con sobria elegancia. Algunos tienen instrumentos musicales, otros siguen el ritmo con sus manos, alguno está en silencio. La energía está reconcentrada. Semejantes a un malecón frente a la marea, reciben con serena energía al público que va ocupando los asientos.

     

    Se ha pedido el máximo silencio a riesgo de la retirada de los actores. Sólo se escuchan crujidos y ese tipo de música leve de mucha gente apagando los celulares. Yo estoy sentado en un lugar privilegiado, pues puedo percibir lateralmente la tensión entre esas dos energías: por un lado, el caos mental de una multitud contenida por la particular topología rocosa de una silletería de vieja madera que cruje al ser presionada, y en frente, todo rojo y negro y ámbar, el tranquilo ejercicio del verdadero poder, que emerge de la presencia de esa línea de esfinges, que escuchan y esperan.

     

    En un momento dado entró a la sala el presidente de la república. Aduladores de baja calaña le aplauden desde varios lugares de la gradería. Eso fortalece la energía del Odin Teatret, que sube el nivel de atención, y en un gesto tácito recompone el ambiente de lo sagrado. Sentado a mi lado, puedo ver a Eugenio Barba, el director, contemplando impasible, los ojos en llamas bajos las espesas cejas blancas.

     

    El espectáculo ya ha comenzado desde el principio de los tiempos. Todos los asistentes tan sólo hemos tenido una mínima oportunidad de ser invitados a presenciar algo muy antiguo, durante el breve lapso de esa función en Loja, en los Andes centrales. Las mujeres son las más impresionantes, capaces de contener más energía que la suma total de las personas en la sala. Me recuerdan a las maestras de los libros de Castaneda. Incluso en posiciones pasivas, aquietadas, rebozan ferocidad a través de su presencia. A lo largo de la función de Las grandes ciudades bajo la luna, su voz, el poder de su canción increíble, la sencilla poesía de piedra y rosa, el fuego que salía de sus ojos, habría de estremecerme hasta la médula, una y otra vez, cada vez que alguna abría la boca.

     

    Sólo había una joven entre ellos. Quizás la persona más exquisita que he visto jamás. Sólo en algunos versos de Las mil y una noches, lugar de historias de peregrino destino y azarosa belleza, podrían hallarse palabras adecuadas para describirla. Como en un sueño, tocaba su violín dotada de una gracia infinita, mientras el rudo público abarrotaba las gradas. Es un potencia angélica, pensé, una elfa, verdadera hija de Flora. Deshojaba un tango sin fin, en un estilo femenino y lleno de saudade, lo que lo hacía en sí mismo mágico, mutante. Yo venía llegando de Buenos Aires, donde predomina el amargo gusto de la mente y su aspecto de puritano chauvinismo, y comprendía el poder de esta bella y sobria mujer, extranjera de gentil transgresión, con su violín, su valentía y su riesgo.

     

    El espectáculo es igualmente indescriptible -pero acaso, qué obra de verdadero arte no lo es. Al comienzo no se sabe bien de qué va la cosa durante un rato. En algún momento algo se desconecta y comienza una poética epifanía. Hace muchos años leía en la saga de Egil Skallagrimson, el relato de una sala en una casa grande, en la noche del invierno nórdico. Allí estaban alrededor de un fuego, que sería el último y ellos lo sabían, un grupo de hombres y mujeres guerreros al final de una batalla perdida. Lo que hacen, ante el inevitable hecho de que rodeados por sus enemigos no saldrán vivos de la danza de las espadas, es decir cada uno, a su turno, su poema fúnebre. Pude sentir la cadencia de las voces de esos vikingos poetas, que dejaban su canción de honra final, último gesto sobre la Tierra, destrucción sagrada, renacimiento divino. Así era la canción del teatro de Odín.

     

    Semejante, sentí en aquel momento, era lo que estaba viendo allí. Los actores se iban turnando la palabra. Acompañaban su poema armados de armas fantásticas y misteriosos recursos musicales. Y como en un tapiz que se va formando hilo tras hilo de trama y urdimbre, se teje una historia de espantoso horror, y de íntima esperanza. El poder del Odin Teatret es manifiesto: han transmutado la más oscura manifestación de la oscuridad del hombre, en el cuerpo de ciudades mujeres destruidas por las bombas, en algo hermoso y pleno de sentido, en un rock, en un relato poético impecablemente compuesto e interpretado. El arte como medicina. Al final, prevalece una apacible aceptación del rol de cada humano, lo cual deja al espectador en el umbral del perdón.

     

    La vida de mi abuela, refugiada de la guerra dos veces, se estremeció vacías veces en mis células, cuando se cantaba por los muertos de las guerras de occidente, por la vulgaridad de los líderes ávidos de sangre, por las mentiras con que conservan el poder, y por la espléndida dignidad de los seres humanos. En Las grandes ciudades bajo la luna, se despliega la verdad, y sin siquiera señalar directamente a nadie en particular, se devela la falsedad inherente a la guerra organizada y el orden que la sostiene. Aparece con claridad, de la voz y el gesto de quienes actúan, un personaje tras otro, el verdadero poder de las acciones cotidianas dentro de la vida humana. Actos de una partitura rotunda que designan en pequeños lugares -fragmentos nostálgicos de diálogo interno, mezclándose en un ritmo de marea que asciende-, las formas humanas de resistencia ante el horror y de inalienable esperanza.

     

    Al final del espectáculo, cuando el viaje parecía haber ido demasiado lejos, se levantó Eugenio Barba y pasó a hablar. Antes de la función me había vuelto hacia él -quien me conoció hace unos años en el teatro de mis padres-, y le había mostrado un mazo de cartas de tarot que ese día me acompañaba. Le propuse elegir una carta. Con fascinación ante la baraja desplegada, él había elegido una, el arcano número diez: La Rueda de la Fortuna. La rueda de la vida, la rueda del dhamma.

     

    Aquel día yo había decidido jugar mis cartas. Encontrarme al lado de Eugenio Barba, maestro de mi padre, con los arcanos en la mano era una oportunidad única y llena de misterio. Tenía algo de encuentro con la energía del Padre, de ceremonia iniciática. Había ido allí por mi mismo desde el oeste, la dirección del Océano, había llegado allí junto a una compañera unidos en amor, e ido a la función gracias a la invitación de Patricio, a la sazón director del Festival, otro padre en mi camino. Se dice que al jugar las cartas del tarot se está participando igualmente que el consultante, como si fuera este un espejo. La Rueda de la Fortuna tenía pues, en este preciso momento de mi vida, la significativa connotación de ser el momento del cambio, de la transformación, el comienzo del siguiente ciclo vital después de la renovación.

     

    Qué habrá hecho presente para el maestro, no lo sé. Sonrió cuando la vio, con uno de esos gestos que se tienen con los viejos conocidos, a quienes no hace falta saludar demasiado. Muchos sentidos pasaron, tal vez, en un relámpago por su mirada. Preguntó con sencillez: -¿Y qué significa?

     

    Algo debí decir en voz queda, no recuerdo qué, y le regalé la carta con gratitud. La llevaba consigo cuando caminó hacia el centro del escenario, respaldado por la línea de actores, plenos de fuerza. La escena que se formó en ese momento, cuando el público dejó de aplaudir para escuchar, ante la mirada de Eugenio, era extraña, como toda la realidad alrededor. Era un anacronismo. El príncipe, sentado en el centro del público, era encarado por el viejo maestro, custodiado por el resplandor de los artistas. El maestro abría su pecho, emanando un rayo desde su esternón, que daba directamente sobre la faz del gobernante, acallándolo. Dentro de ese vacío, el maestro hablaba, y su palabra superaba la de cualquier hombre, pues era directamente canal de la fuente de energía superior. El príncipe debía escuchar, y aceptar la reconvención de las fuerzas superiores, para dar estabilidad y prosperidad al pueblo.

     

    Esta antigua historia estaba allí, encarnada, en ese teatro de una pequeña ciudad. Eugenio habló en su castellano de otro tiempo, con frases llenas de poesía e inteligencia. Dio las gracias a las autoridades en primer lugar, y al pueblo de Loja. Dijo que estaban felices de estar allí, de haber venido a esta cordillera de nuevo. Era amable y elocuente.

     

    Y de pronto, algo cambió en la luz, o así me pareció, y con un giro de la muñeca dio la vuelta a algo, y de repente se encontraba responsabilizando directamente al presidente de las fuerzas que había desatado al crear un festival de teatro, y el deber de permitir que continúe y florezca.

     

    Habló, con poderosa expresión, del derecho de los pueblos a una vida en paz y rica en cultura, habló de la necesidad de líderes éticos y del rol del artista en tiempos oscuros. O tal vez dijo otras cosas. Al menos, algo así recuerdo vagamente, pues la verdad, yo no escuchaba mucho lo que decía, completamente inmerso en la visión del discurso del mago.

     

    El espacio se fue vaciando lentamente, como una catedral en reposo. Aquí y allá quedaron grupos de personas conversando, degustando la atmósfera cargada de energía, polvo fino y dorado que hacía remolinos bajo los haces de los reflectores ambarinos. Algunos actores y el propio Eugenio Barba se quedaron intercambiando con las personas que se acercaron a conversar, a dar las gracias, a abrazar a esa extraña tribu de esfinges salida del ensueño de una cultura en ruinas.

     

    Ellos, los frutos más dulces de una Europa que ha devastado el planeta durante siglos, son los portadores del perdón. Hermosos heraldos del espíritu del hombre, ellos son los indicados para perdonar, y ser perdonados. Creadores una vez más de la síntesis de las historias que viven en la genética de la especie, capaces de transmitir su vasta herencia en el lenguaje sagrado, en la rosa ofrenda de la ceremonia ancestral del teatro, en el acto verdadero de hacer presente al corazón.

     

    Salimos de la mano, después de los abrazos y las gracias y las bendiciones, enamorados con Genevieve. Asombrados como niños que han visitado una fiesta de dioses, nos sentíamos resplandecientes desde adentro. Y justo en el punto de convergencia de los dos pasillos, frente al zaguan de salida, me encontré de frente con el presidente de la república.

     

    Sólo lo conocía de oídas, y nunca me había interesado mucho el relato de sus quehaceres, pero sentí que era una circunstancia oportuna para saludar, y dejar entrar al misterio. Nos miramos a los ojos. En un pase, saqué la baraja de tarot. Con la otra mano extendí el abanico de arcanos, y se la ofrecí, mientras dábamos dos pasos hasta quedar muy cerca. Sentí su olor. Tenía unos ojos azules muy vivos, que miraron con asombro la apuesta de las cartas.

     

    Con emoción de niño, eligió una y me la devolvió con expresión de curiosidad imperiosa. Era el primer arcano, El Loco. Yo compartí su sorpresa. Alcancé a decirle un par de frases mientras recorríamos el zaguan del teatro. Toda una corte de aduladores, admiradores, guardaespaldas y testigos casuales lo rodeaba y halaba. Él quería saber más de la carta, a la que sostenía con aire de espanto y maravilla mezcladas, como un animal increíble. Le dije que la carta era para él, un regalo del espíritu, y acto seguido se la guardó en el bolsillo de la camisa, preguntándome: -Pero, ¿es algo bueno?

     

    Le contesté que no había tiempo de explicar, pero que sí, que averiguara, que no olvidara. Para mi, es como si el espíritu de la palabra de Eugenio se hubiera transformado en arcano, y se las hubiera arreglado para deslizarse hasta el corazón del gobernante. El cuadro se completaba. El mito había sido renovado una vez más.

     

    Al salir a la noche fresca, perfumada, de la primavera de Loja, de la mano de Genevieve, nos vimos rodeados de gente feliz. La multitud de la ciudad llenaba las calles, dibujando con tizas por todas partes, con luces y músicas diversas. El ambiente era de una gran felicidad. Imagen rara en la era de la desconfianza, esa ciudad estaba llena de arte, niños jugando, obras de arte, discursos de magos.

     

    Las grandes ciudades bajo la luna cuenta, con su severa poética, de las ciudades destrozadas, donde la vida perece o resiste bajo la crueldad de los señores de la guerra y la indiferencia de sus clientes. Era el llanto de las almas muertas, y a la vez, un gesto de osada dignidad ante el pesar. Y la telúrica transmutación se reflejaba en la totalidad de la realidad compartida allí, en esa hora mágica.

     

    La Rueda de la Fortuna muestra, en la parte superior de la carta, un animal sagrado. Es una esfinge de color azul de espíritu. Tiene un tercer ojo dirigido hacia el cielo, y una corona de cinco puntas. La quintaesencia. La capacidad de reconciliar la dualidad del ser humano, a través de la paridad. Eugenio, bello animal azul, gracias por unir las partes de lo separado por la tragedia. Gracias a los Andes, por permitir sobre su cuerpo sagrado, la aparición de la reconciliación de los corazones, que sana el mundo.

     

    La hilaria, esa alegría particular que sobreviene luego de la develación, cayó como un velo, en el susurro imborrable de un tango femenino y dulce, que continuó toda esa noche de noviembre. La presencia de la luna menguante sobre Loja, con su misericordia que no conoce melancolía y consuelo, era real, pero indiferente.

     

    Sol Baltazar, La Merced, 2016

     

    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

    29.10.2016 Politiken (National Danish daily newspaper)

     

    I Holstebro bor en verdensberømt italiensk idiot

    Af Kjeld Hybel (Politiken, Sektion 3 (Kultur), side 6.

     

    Italieneren Eugenio Barba er en af de største kanoner inden for moderne teater. Det har han været i 50 år. Hans teater ligger i Holstebro og hedder Odin. Folk kommer rejsende fra hele verden for at lære noget af Barba og hans trup. I dag fylder teaterguruen 80 år

    Jeg stirrer på Eugenio Barbas bare fødder i sandaler, mens jeg prøver at finde det rigtige sted at begynde.

    Han sidder rank på en træbænk i sit lille kontor, der ud over skrivebordet er udstyret med en divan, orientalske tæpper, bunker af papir og bøger, en bærbar computer, en lille globus, et vækkeur. Væggene er dækket af postkort, tegninger, halskæder, fotografier, masker og andet, folk har foræret ham gennem tiden.

    Han betragter mig med tålmodige øjne, der synes at registrere alting. Bortset fra det kridhvide hår tyder intet på, at han om et øjeblik fylder 80 år.

    Aftenen inden har Eugenio Barba ...

    Læs hele artiklen her »

     

     

    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

    28.10.2016 Holstebro, Denmark


    FØDSELSDAGSRECEPTION!

     

     

     

    Eugenio Barba 80 år

     

    Samme dag som jeg, en fremmed med familie, i 1966 kom til Holstebro, blev der banket på døren, og vores naboer, Grethe og Bent Pedersen, inviterede os til kaffe og kage.

     

    50 år efter, som dansk statsborger, ønsker jeg at videreføre denne tradition. I anledning af min 80 års fødselsdag inviterer jeg venner, bekendte og dem, som foreløbigt er i vores by, mens de håber på en dag at blive danske borgere, til kaffe og kage.

     

    Receptionen finder sted på

    Asylcenter Holstebro,

    Nybo Bakke 8, Holstebro,

    fredag den 28. oktober kl. 12.00 - 14.00.

     

    Læg jeres eventuelle gave i form af sedler i en konvolut. Beløbet vil blive anvendt til at støtte de frivilliges kulturelle aktiviteter på Asylcentret.

     

    Svar til: odin@odinteatret.dk senest den 25. oktober 2016.

     

     

    ********

     

    Eugenio_Barba_eoszfoto-0766.gif

     

    ********

    Foto: Zsolt Eöri Szabó

     

     

     

     

    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

    22.09.2016

    ODIN TEATRET EN CUBA

    30 DE OCTUBRE - 25 DE NOVIEMBRE DE 2016

     

    Eugenio Barba

    ENCUENTRO DE DOS UTOPÍAS: UNA AMISTAD QUE NO MARCHITA

     

    En noviembre del 2016 el Odin Teatret se internará en un camino teatral y cultural significativo: vuelve a Cuba, una Cuba tan diferente de la que encontramos 30 años atrás en nuestro primer viaje a La Habana en 1986. Entonces nos parecía que exaltantes utopías podían mutar a toda América Latina, y nosotros del Odin advertíamos la necesidad del encuentro y del conocimiento. Queríamos que el teatro fuese un continuo cotejo con los diferentes caminos de la gente de teatro, con el sentido de nuestro oficio, con la sociedad y su devenir político y espiritual. Ahora partimos otra vez de Holstebro bajando desde el Mar del Norte hacia el Caribe, para descubrir cómo han cambiado la cultura y la política, los sentimientos, los pensamientos y las expectativas de todos nosotros.

     

    La cita de noviembre con nuestros amigos cubanos será un reencuentro de memorias, pero también una ocasión para consolidar vínculos de colaboración y confrontarnos con los cambios que la renovación artística del oficio exige. En Cuba los actores del Odin se dividirán en pequeños grupos que realizarán espectáculos, encuentros y "trueques" en diferentes ciudades. Presentaremos fragmentos de experiencias y de ideales para recibir a cambio sueños -intactos o marchitos - de una sociedad que luchó por ser libre y justa.

     

    De los años de las grandes utopías culturales en las décadas del 60 y 70, y de las fuertes ideologías que dividieron al mundo, las huellas del Odin Teatret y de los grupos teatrales cubanos, son, paralelamente, un estímulo para reflexionar sobre el destino de esas utopías. ¿Son su ocaso? O, por el contrario, ¿recorren nuevos sueños por el Oriente y el Occidente?

     

    Innumerables veces mis actores y yo hemos colaborado con artistas cubanos en nuestro teatro en Holstebro y en varias ciudades de Cuba. Esta es la tercera vez que todo el Odin Teatret visita su isla. Quiere ser, de parte nuestra, un signo de profunda amistad y gratitud por el ejemplo de coraje, obstinación y dignidad que los artistas cubanos nos han ofrecido a nosotros del Odin y al mundo entero.

     

    Estamos felices de regresar con seis espectáculos, en dos de los cuales, La vida crónica y Las grandes ciudades bajo la luna, participan todos los actores. Durante las últimas visitas hemos encontrado un público exigente y curioso. Volver a un país y una ciudad con los espectáculos que marcaron nuestro camino fue siempre prioridad para el Odin Teatret. Nos alegramos de antemano de acoger viejos y nuevos espectadores.

     

    Odisea-de-vuelta-03.gif

     

    ODIN TEATRET DE VUELTA A CUBA

    23 septiembre, 2016 ESCENA CUBANA HOY

     

    Del 30 de octubre al 25 de noviembre de este año, Odin Teatret, uno de los grupos teatrales más importantes de la escena contemporánea mundial, regresa a Cuba en una gira por varias provincias del país, en una visita organizada por el Consejo Nacional de las Artes Escénicas, la Casa Editorial Tablas-Alarcos y otras instituciones culturales.

    Radicado en la ciudad danesa de Holstebro, Odin Teatret, liderado desde 1964 por el maestro italiano Eugenio Barba, regresa a la isla en una visita similar por su intensidad y extensión a la que realizaron en 2002.

    En esta ocasión, presentarán ocho espectáculos, en los cuales se incluyen unipersonales y de grupo. Además, cumplirán un programa de conferencias, talleres, demostraciones de trabajo, proyección de audiovisuales, clases magistrales y otros intercambios.

    El recorrido abarcará las ciudades y provincias de Las Tunas, Sancti Spiritus, Matanzas, Villa Clara, Camagüey, Pinar del Río, Bayamo, Santiago de Cuba y La Habana.

    El público podrá apreciar obras emblemáticas del repertorio del Odin y algunas de las más recientes que trazan un itinerario de trabajo de medio siglo. Volverá a la escena cubana el unipersonal de la actriz Roberta Carreri, Judith, una pieza que marcó un antes y un después para muchos de los jóvenes teatristas en los finales de la década del ochenta. De la producción más reciente, llegará La vida crónica, espectáculo colectivo dedicado a Anna Polikovkaya y Natalia Estemirova, escritoras rusas defensoras de los derechos humanos, asesinadas por sicarios en el 2006 y 2009, por su oposición a la guerra en Chechenia.

    Esta especie de Odisea del Odin a Cuba, como ha denominado al viaje el propio Barba, da continuidad a una relación con la isla iniciada desde mediados de los ochenta cuando Eugenio visitó, por primera vez, el país de la mano del crítico e investigador Helmo Hernández, hoy al frente de la Fundación Ludwig en Cuba.

    Ese vínculo fue consolidándose y ampliándose durante las décadas posteriores, no solo por las sucesivas presentaciones y talleres ofrecidos en el país, sino gracias a intercambios profesionales en la sede del grupo y también a la participación de teatristas cubanos de varias generaciones en experiencias como la ISTA. Teatro Buendía, con Raquel Carrió y Flora Lauten, ha sido un nido afectivo y fecundo para alimentar la alianza entre el Odin y Cuba. Al igual que sus nexos con la Casa de las Américas, a través de la Escuela Internacional de Teatro de América Latina y el Caribe (EITALC) que nucleó a su alrededor a maestros de la región como Osvaldo Dragún, su director, Santiago García, Miguel Rubio, Andrés Pérez y muchos más teatristas, con quienes el Odin ha mantenido una profunda relación.

    La Casa Editorial Tablas-Alarcos ha sido uno de los ejes fundamentales para la continuidad de los nexos con Cuba. No solamente ha fungido como organizador principal de muchas de las visitas más recientes del Odin, sino que ha amplificado, un total de siete títulos en su catálogo, libros emblemáticos del teatro contemporáneo como El arte secreto del actor, de Eugenio Barba y Nicola Savarese. En los anaqueles de Tablas-Alarcos también pueden encontrarse Piedras de agua, de Julia Varley y El caballo ciego, de Iben Nagel Rasmussen.

    Magdalena sin fronteras, espacio de creación, análisis e intercambio de mujeres artistas, investigadoras, críticas, activistas de género que se celebra en la ciudad de Santa Clara concebido y dirigido por la actriz, directora e investigadora Roxana Pineda ha sido inspirado por Magdalena Project, experiencia de la cual Julia Varley es cofundadora.

     

    La más reciente visita del Odin fue durante el pasado Festival de Teatro de La Habana en el cual presentaron Ave María, unipersonal de Julia Varley, incluido en el catálogo de la venidera gira, y donde tanto Eugenio como Julia protagonizaron notables diálogos con el público.

     

    Espectáculos de la Odisea del Odin a Cuba »

     

    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

    21.09.2016

    TRÆET

     

    Tanker om et træ

    Om Odin Teatrets nye forestilling

    Af Thomas Bredsdorff, dramaturg


    'Træet' hedder forestillingen. De forestillinger ordet træ vækker, går i mange retninger. Et træ kan betyde vækst og frugt; det kan også få en til at tænke på planker man kan bygge skibe af, eller brænde man kan varme sig ved.

    Ingen af de forestillinger viser sig at holde stik, når tilskuerne kommer ind i teatrets lukkede rum. Der er slet ikke noget træ. Kun afhuggede grene og en træstub. Hvad skal tilskueren stille op med træets splittede lemmer, disjecta membra, som det hed på Horats' latin: spredte efterladenskaber.

    Meget af det der siges undervejs i 'Træet' bliver sagt på så mange, og så forskellige, sprog at ingen kan forventes at forstå ret meget af ordene. Man gør nok bedre i at bruge øjnene, og lytte til ordenes musik. Det meste af tiden.

    Men pas på, der forekommer også tydelige ord på tilskuerens eget sprog. Det bliver gjort helt klart hvilken ramme de sceniske billeder indgår i. Rammen kan antydes med et enkelt ord: Krig.

    Dermed er dog ikke alt sagt. Tværtimod, her er det først at det hele begynder.

    En krig har raset. Men hvad er det for lag i sindet den har rod i? Hvad er det for mennesker den slår rod i? Og hvad bliver der af krigens spredte efterladenskaber i de mennesker der har ført krigen, eller som har lidt under den? Kan sår heles, eller må de bløde i al evighed?

    Mange spørgsmål, mange mulige svar.

    Og så for resten et spørgsmål til, som får et svar: Hvad mon der sker med træets spredte efterladenskaber?

    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

    21.09.2016

    Se Træet i denne uge

    Artikel af Mette Grith Sørensen, Dagbladet Holstebro

     

     

    TEATER: Mandag aften havde Odin Teatret verdenspremiere på dets nye stykke »Træet«. Man kan stadig nå at se den
    70 minutter lange fortælling om ondskab og krig, men også om håb og tro. Teatret spiller nemlig hjemme i Holstebro i aften, onsdag, samt torsdag og fredag, inden de fortsætter på turné til den ungarske hoved
    stad Budapest. Man kan dog også nå det i oktober, hvor teatret spiller hjemme i Særkærparken den 10. og 11. oktober. »Træet« foregår primært på engelsk og dansk - med enkelte indslag på italiensk, balinesisk
    og hindi - og er ganske nem at »forstå«, selv om Odin Teatrets stykker sjældent er sådan helt ligetil. Og så er det et vildt sansebombardement, hvor man får den ene overraskelse efter den anden rent scenografisk og rekvisitmæssigt. Det er det, skuespillerne kalder »Eugenios små ideer« - de glimt i øjet, som stykket også
    indeholder trods grumheden i fortællingen. Vi møder en serbisk krisherre og en afrikansk ditto. Vi møder en nigeriansk kvinde på flugt fra krigen og med sin datters afhuggede hoved i en bylt. Vi møder datteren af en dansk poet - både som voksen og som et lykkeligt barn, der klatrer i træer og gerne vil kunne flyve - samt
    to yazidimunke i den syriske ørken, hvor de forsøger med alle mulige tiltag at få fuglene tilbage, blandt andet ved at plante et træ. Den centrale rekvisit er da også et træ, og omkring dette bevæger hovedpersonerne sig, såvel som de to fortællere, der kæder det hele sammen. Se mere på www.odinteatret.dk

     

    Mandag aften havde Odin Teatret verdenspremiere på dets nye stykke »Træet«. Man kan stadig nå at se den 70 minutter lange fortælling om ondskab og krig, men også om håb og tro. Teatret spiller nemlig hjemme i Holstebro i aften, onsdag, samt torsdag og fredag, inden de fortsætter på turné til den ungarske hovedstad Budapest. Man kan dog også nå det i oktober, hvor teatret spiller hjemme i Særkærparken den 10. og 11. oktober.
    »Træet« foregår primært på engelsk og dansk - med enkelte indslag på italiensk, balinesisk
    og hindi - og er ganske nem at »forstå«, selv om Odin Teatrets stykker sjældent er sådan helt ligetil.
    Og så er det et vildt sansebombardement, hvor man får den ene overraskelse efter den anden rent scenografisk og rekvisitmæssigt.
    Det er det, skuespillerne kalder »Eugenios små ideer« - de glimt i øjet, som stykket også indeholder trods grumheden i fortællingen. Vi møder en serbisk krisherre og en afrikansk ditto.
    Vi møder en nigeriansk kvinde på flugt fra krigen og med sin datters afhuggede hoved i en bylt. Vi møder datteren af en dansk poet - både som voksen og som et lykkeligt barn, der klatrer i træer og gerne vil kunne flyve - samt to yazidimunke i den syriske ørken, hvor de forsøger med alle mulige tiltag at få fuglene tilbage, blandt andet ved at plante et træ.
    Den centrale rekvisit er da også et træ, og omkring dette bevæger hovedpersonerne sig, såvel som de to fortællere, der kæder det hele sammen.

     

     

     

    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

    12.09.2016

    The Collective Mind

    Thank you to all of Collective Mind (30/8 - 10/9 2016) for taking part in the final stages of the new ensemble performance THE TREE here in Holstebro.

     

    CM16 Holstebro.jpg

     

    Arkadiusz Rogoziński (Poland), Bruno Niver (France), Cecilia Inverardi (Italy), Daniel Mroz (Canada), Diego Starosta (Argentina), Dina Abu Hamdan (Jordan), Fernanda Schaberle (Brazil), Gonzalo Alarcón (Italy/Chile), Iolanda Di Bonaventura (Italy), Jatun Risba (Slovenia), Jill Greenhalgh (U.K.), José Patricio Vallejo Aristizábal (Ecuador), Lukas König (Germany), Marije Nie (Netherlands), Marina Bassani (Italy), Mérida Urquía (Colombia), Miguel Utreras (Chile), Sietske de Vries (Netherlands), Simona Sciamanna (Italy), Thadd McQuade (USA), Valentina, Carmela Amati (Italy), Vilja Itkonen (Finland), Virginia Melgar (Spain), Zsófia Rideg (Hungary)

     

    CM16 Holstebro_2.JPG

     

    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

    23/7/2016 Heraklion, Crete

     

    Interview to Eugenio Barba

     

    Οι κριτικοί μπορεί να κουράστηκαν, αλλά ο κόσμος διψά για θέατρο

     

    Editor's Newspaper

     

    Συντάκτης:

    Μάριος Διονέλλης

     

     

    http://www.efsyn.gr/arthro/oi-kritikoi-mporei-na-koyrastikan-alla-o-kosmos-dipsa-gia-theatro

     

     

     

    Στο Ηράκλειο της Κρήτης θα βρεθεί στο τέλος Αυγούστου ο Εουτζένιο Μπάρμπα, μία από τις μεγαλύτερες θεατρικές προσωπικότητες του 20ού αιώνα.

    Ιδρυτής και σκηνοθέτης του Θεάτρου Οντίν στη Δανία, έρχεται μετά από πολλά χρόνια στην Ελλάδα και για πρώτη φορά στο Ηράκλειο, για ένα σεμινάριο (master class) γύρω από τη θεατρική ανθρωπολογία, καλεσμένος του Θεάτρου Ομμα Στούντιο. Το σεμινάριο αποτελεί παράλληλη δράση στο πλαίσιο του πανευρωπαϊκού πολιτιστικού project «Caravan Next», που έχει διάρκεια τρία χρόνια και εκτείνεται σε 16 χώρες της Ευρώπης.

    Με την ευκαιρία αυτή ο Εουτζένιο Μπάρμπα μιλά στην «Εφ.Συν.» για τη θεατρική ανθρωπολογία αλλά και για τη φιλοσοφία του «Caravan Next», λέγοντας πως στοχεύει στη «θεατροποίηση» των πόλεων της Ευρώπης μέσα από εκατοντάδες μικρά και μεγαλύτερα events με γενικό τίτλο «Τροφοδοτώντας το μέλλον: κινώντας την πόλη με την τέχνη».

    Επίδειξη από τον Εουτζένιο Μπάρμπα και την ηθοποιό του Θεάτρου Οντίν, Τζούλια Βάρλεϊ |

    Στην Ελλάδα, συνδιοργανωτής του προγράμματος είναι το Θέατρο Ομμα Στούντιο, στο Ηράκλειο, μαζί με 13 ακόμα θέατρα και οργανισμούς από την Ευρώπη. Στο πλαίσιο του προγράμματος θα πραγματοποιηθεί ένα τετραήμερο πολιτιστικών δράσεων (1-4 Σεπτεμβρίου) με τη συμμετοχή 36 καλλιτεχνικών ομάδων από όλη την Κρήτη, με παραστάσεις ανοιχτές για το κοινό και τους επισκέπτες του Ηρακλείου.

    • Ποια είναι η βασική φιλοσοφία του «Caravan Next»;

    Πηγή έμπνευσης για το συγκεκριμένο project είναι το «Festuge», μια καλλιτεχνική εβδομάδα που λαμβάνει χώρα στην επαρχιακή πόλη της Δανίας Χόλστεμπρο, πολύ μακριά από την πρωτεύουσα.

    Το θέατρό μας είναι ο καταλύτης ενός διαδραστικού δικτύου δράσεων όπου οι τοπικοί αθλητικοί σύλλογοι, ο στρατός, η εκκλησία, τα σχολεία, τα εργοστάσια, τα μουσεία, οι βιβλιοθήκες, τo τοπικό ωδείο, ιδρύματα και ιδιώτες, βιβλιοπωλεία, πρόσφυγες, αλλά και η αστυνομία συνεργάζονται για να κάνουν ορατές τις πολιτιστικές τους δραστηριότητες.

    Είναι μια γιορτή στην οποία συναντώνται διαφορετικές κουλτούρες με διαδοχικές παραστάσεις, εκθέσεις, συζητήσεις, που συντονίζονται από το Θέατρο Οντίν και άλλες θεατρικές ομάδες. Μια δράση που «θεατροποιεί» την πόλη και κρατά εννιά μέρες και νύχτες.

    Το Holstebro Festuge οργανώνεται εδώ και 28 χρόνια και ήδη αυτός ο διαδραστικός τρόπος σκέψης για τον πολιτισμό έχει υιοθετηθεί και από άλλα θέατρα στη Δανία. Τώρα η Ευρωπαϊκή Ενωση υποστηρίζει ένα σχέδιο με βάση το οποίο 13 θέατρα και άλλοι πολιτιστικοί φορείς καλούνται να συνεργαστούν για να αναπτύξουν και να προσαρμόσουν την εμπειρία αυτή σε 16 διαφορετικές χώρες.

    • Παραμένει το κοινό «ανοιχτό» στην τέχνη εν μέσω της παγκόσμιας κοινωνικής και οικονομικής κρίσης;

    Εχω την εντύπωση -και οι εφημερίδες και τα στατιστικά στοιχεία συνηγορούν σε αυτό- ότι οι πολιτιστικές πρωτοβουλίες συνεχίζουν να συναντούν το ενδιαφέρον του κοινού. Τόσο τα μεγάλα πολιτιστικά γεγονότα όσο και οι μικρότερες καλλιτεχνικές δραστηριότητες κάθε είδους πληθαίνουν παντού.

    Οι δημοσιογράφοι και οι κριτικοί μπορεί να είναι κουρασμένοι και απογοητευμένοι, αλλά τόσο στην Ευρώπη όσο και στη Λατινική Αμερική -στις δύο ηπείρους όπου το Θέατρο Οντίν περιοδεύει τακτικά- παρατηρώ ότι το θέατρο συνεχίζει να διαδραματίζει έναν σημαντικό ρόλο. Τόσο ως καλλιτεχνική εμπειρία αλλά και ως κοινωνικός διεγέρτης, από τις φυλακές μέχρι τα σπίτια των ηλικιωμένων και από τα στρατόπεδα προσφύγων μέχρι τα ψυχιατρεία.

    • Ποιο είναι το στοιχείο που κρατά ενωμένη και δημιουργική μια θεατρική ομάδα, όπως το Θέατρο Οντίν, για 50 χρόνια;

    Η φύση του θεάτρου είναι να δημιουργήσει σύντομες, προσωρινές σχέσεις. Οχι μόνο με τους θεατές, αλλά και μεταξύ των ίδιων των ανθρώπων του θεάτρου.

    Η μακροβιότητα του Θεάτρου Οντίν φαντάζει παράξενη δεδομένου ότι οι ηθοποιοί του είναι μαζί μου από την αρχή, από το 1964, άλλοι για 30, 40 ή και 45 χρόνια. Αλλαξα πολλές φορές τη δομή και τη δραστηριότητα του θεάτρου ανάλογα με τις ανάγκες των ηθοποιών, οι οποίοι στην πορεία της καριέρας τους έγιναν διευθυντές ή ακόμα και ιδρυτές διάφορων φεστιβάλ.

    Σημαντική επίσης είναι η συνεχής υποστήριξη από τους πολιτικούς του Χόλστεμπρο -μια πραγματική εξαίρεση στην Ευρώπη- οι οποίοι για πάνω από πενήντα χρόνια, αν και από διαφορετικά κόμματα, έχουν θεωρήσει το θέατρό μας, και τον πολιτισμό γενικά, αναφαίρετο δικαίωμα του πληθυσμού, ακριβώς όπως η ελευθερία του λόγου.

    Το γεγονός της κοινής δουλειάς για τόσα πολλά χρόνια δημιουργεί μια εντροπία και πολλές ιδιομορφίες σε ένα καλλιτεχνικό περιβάλλον. Μόνο μέσα από τις συνεχείς ριζικές αλλαγές είναι δυνατόν να διατηρηθεί το ενδιαφέρον και η αφοσίωση. Είναι δύσκολο και επίπονο. Αλλά όλοι στο Θέατρο Οντίν καταβάλλουμε προσπάθεια γι' αυτό.

    • Η νέα θεατρική παραγωγή του Οντίν, που κάνει πρεμιέρα το φθινόπωρο, έχει τίτλο «Το δέντρο». Ποιο είναι το θέμα της;

    Είναι η ιστορία δύο μοναχών που στην έρημο της Συρίας φυτεύουν ένα δέντρο για να κάνουν τα πουλιά να έρθουν πίσω. Ενώ προσπαθούν να διατηρήσουν τη ζωή, γύρω τους μαίνεται μια ιστορική θύελλα με πολέμους, σφαγές και προσφυγιά. Το δέντρο είναι το δέντρο της ζωής, αλλά και το δέντρο της λήθης και των ονείρων που γίνονται εφιάλτες.

    • Σχετικά με το σεμινάριο που θα δώσετε στο Ηράκλειο, τι να περιμένουν οι συμμετέχοντες; Υπάρχουν σταθερές συμβουλές για νέους ηθοποιούς και σκηνοθέτες;

    Η θεατρική ανθρωπολογία μελετά τις τεχνικές αρχές που συναντά κανείς σε διαφορετικά είδη θεατρικής έκφρασης, σε κάθε πολιτισμό. Οι αρχές αυτές εφαρμόζονται στη σκηνική παρουσία του ηθοποιού και δίνουν τη δυνατότητα σε καθέναν ξεχωριστά να αναπτύξει τις δημιουργικές του δυνατότητες. Το σεμινάριο δεν θα σας διδάξει να είστε καλός ηθοποιός.

    Θα δώσει όμως τις προϋποθέσεις για την προσωπική ανάπτυξη ενός ηθοποιού. Η Τζούλια Βάρλεϊ κι εγώ θα παρουσιάσουμε στο Ηράκλειο πρακτικά παραδείγματα αυτών των τεχνικών, που είναι ιδιαίτερα χρήσιμα για ηθοποιούς και σκηνοθέτες.

    Ραντεβού στις 28 Αυγούστου

     

    Στο master class του Εουτζένιο Μπάρμπα, στο Ηράκλειο, θα συμμετάσχει και η ηθοποιός του Θεάτρου Οντίν, Τζούλια Βάρλεϊ, η οποία θα κάνει την επίδειξη με τίτλο «Το ιπτάμενο χαλί» («The Flying Carpet»), μια ιδιαίτερη παρουσίαση πάνω στον τρόπο δουλειάς της θεατρικής ανθρωπολογίας.

    Την ίδια μέρα θα προβληθεί και το ντοκιμαντέρ παραγωγής του Θεάτρου Οντίν «Η κατάκτηση της διαφορετικότητας» («Τhe Conquest of Difference»), μια αναφορά στην ιστορία ενός από τα πιο παλιά θεατρικά σχήματα στον κόσμο.

    Το σεμινάριο απευθύνεται κυρίως σε νέους ηθοποιούς και σκηνοθέτες και τελεί υπό την αιγίδα του Δήμου Ηρακλείου. Θα διεξαχθεί την Κυριακή 28 Αυγούστου, στην Πειραματική Σκηνή του Πολιτιστικού Κέντρου Ηρακλείου, από τις 9.30 το πρωί έως τις 8.30 το βράδυ.

    Πληροφορίες: 2810.263659, 6945.898204 και 6972.037456.

     

    www.facebook.com/events/182477558788879/

     

    -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

     

    07.06.2016 Holstebro, Denmark

     

    Smerten skal omsættes til styrke,

    en artikel af Mette Grith Sørensen

     

    Den colombianske instruktør, Patricia Ariza, arbejder med kvinder, der har mistet familie i krigen. Hun er en af 100 kvinder, der deltager i Transit-feistivalen på Odin Teatret.

     

    Ariza betragter mig opmærksomt gennem briller med farvet glas, når jeg stiller spørgsmål, der skal tolkes fra engelsk til spansk. Det går ikke hurtigt. Men det står rimeligt klart, at Patricia Ariza nok ikke lige er én, man skynder på.

    Hun er ikke »kun« kendt som poet, skuespilsforfatter, skuespiller og instruktør. Patricia Ariza, der er colombianer, sidder også i National Peace Council -det fredsråd, som præsident Juan Manuel Santos oprettede i 2014, som et redskab frem mod underskrivelse af en fredstraktat mellem regeringen og FARC, den revolutionere guerillabevægelse, der i 52 år har ført krig mod regeringen. Krigen har kostet cirka 260.000 døde, og man mener, at op mod syv millioner mennesker er sendt på flugt både i landet og udenfor dets grænser.

     

    »Jeg var ung, da krigen brød ud. Jeg har stort set aldrig kendt til andet end krig. Hvad det gør ved et menneske? Tjah, det har i hvert fald gjort mig til en specialist i at kæmpe for kultur og fred. I øjeblikket kæmper jeg i rådet for, at kultur og kunst skal indskrives i fredsaftalen,« siger hun og understreger, at hun faktisk tror på, at aftalen bliver underskrevet denne gang.

     

    »Vi er i et point of no return nu,« siger hun......

     

    Læs mere her »

    (pdf-format)

     

    Oprindelig bragt i Holstebro Dagblad:

    http://dagbladet-holstebro-struer.dk/holstebro/columbianske-patricia-mistede-familie-smerten-skal-omsaettes »

     

    -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

    05.06.2016 Romania

     

    The Chronic Life, a performance by the Odin Teatret

    article by Nikolett Németh

     

    A work of art is "a being of sensation" that exists in itself, it exceeds any lived, preserves and is preserved in itself, "a block of sensations" that is "a compound of percepts and affects" - this is a definition given by Gilles Deleuze and Felix Guattari in What is Philosophy? (1994, pp. 163- 164). The body as the fundamental material of theatre passes into pure sensation, percept or affect, for the time of the performance. In this way it ceases to be individual and cannot be defined as human anymore. It opens to eternity, merging with the performance space, the present objects, costumes, sounds, movements, and other bodies including the audience: "Even if the material [of the artwork] lasts for only a few seconds it will give sensation the power to exist and be preserved in itself in the eternity that coexists with this short duration. So long as the material lasts, the sensation enjoys an eternity in those very moments." (Deleuze and Guattari, 1994, p. 166) In our case, this lasts for the time of the performance, yet eternity has been established and experienced beyond passing away.


    This happens during the Odin Teatret's latest production, The Chronic Life , directed by Eugenio Barba. It was first performed on 12th September 2011, in Holstebro, Denmark. I saw the performance two times in Albino, Italy, in April 2016 as a part of the program of the XV International School of Theatre Anthropology (ISTA) session.


    Entering the room where the show takes place ...

     

    Read more here »

    (pdf-document)

     

     

    from Samizdat Online, an international online art magazine based in Romania

    http://www.samizdatonline.ro/the-chronic-life/ »

     

    -------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

    26.04.2016 Oslo, Norge

     

    At den "norske teatergruppen Odin Teatret ble en stor, internasjonal suksess, er ikke Norges fortjeneste. Dessverre..

    Med verden som arena uten norsk hjelp

     

    Artikel af Jonas Rein Seehuus i Dagbladet (http://www.dagbladet.no)

     

    Skjebnen mestrer ironiens kunst. I dag, når Odin Teatret inntar Oslo med forestillinger, filmer, arbeidsprøver, mesterklasser m.m., er det på dagen 50 år siden teatret sendte ut en pressemelding om at de kom til å forlate den norske hovedstaden. Hvorfor? Fordi norske bevilgende myndigheter ikke tok seg råd til å ha et alternativ til de tradisjonelle teaterscenene.

    I Oslo hadde Odin Teatret - med stort pågangsmot, og minimalt med midler - satt opp én forestilling, Ornitofilene, basert på Jens Bjørneboes Fugleelskerne. Den ble en suksess, og det skortet ikke på interesse verken fra kultur- og teaterinteresserte eller pressen, men fra politikerhold...

     

    Læs hele artiklen her »

    (PDF format)

     

    ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

    24.04.2016 Oslo, Norge

     

    BARBA OG MNOUCHKINE I PARIS

    Artikel af Elsa Kvamme bragt på Dramatikerforbundets hjemmeside ( Dramatiker.no)

     

    Nylig møttes to av gruppeteatrets mest kjente regissører, Eugenio Barba og Ariane Mnouchkine, og alle deres skuespillere, til teaterkonferansen "Erfaringens pris," utfordringer og muligheter ved å arbeide i en teatergruppe over tid.
    Tilsammen har vi 104 års erfaring! Foto: Michèle Laurent - Til sammen har vi 104 års erfaring! Sa Eugenio Barba, og kikket ut på publikum i Theatre de Soleils lokaler i Cartoucherie utenfor Paris, som var fylt til siste plass. Selv startet han Odin Teatret i 1964 i et tilfluktsrom i Oslo, med god drahjelp fra Jens Bjørneboe. Bjørneboes Fugleelskerne ble til Ornitofilene, en av de første moderne, fysiske teaterforestillingene, også i europeisk sammenheng. Etter to års kummerlig tilværelse fikk de tilbud om å slå seg ned i den jydske byen Holstebro, som satset på å bli en kulturby. I dag er Odin Teatret et av verdens mest etterspurte teaterkompanier, og fra 26. -30. april inntar de igjen Oslo med" Odin uke" på Det Norske Teatret. Ariane Mnouchkine, som i 2009 fikk den internasjonale Ibsen-prisen, driver fortsatt Theatre de Soleil (kjent blant annet for spillefilmen Moliere) i et frodig frigruppemiljø på et nedlagt kruttlager utenfor Paris. Også de lager et vitalt og billedsterkt teater, i samarbeide med forfatteren og filosofen Helene Cixous. Som legendariske Karavanens siste stopp (2006). En maraton-forestilling over tre dager, med scener bygget på sanne historier om flyktningers dramaer, hvor også den norske kapteinen på «Tampa» hadde en rolle. I demonstrasjonen etter massakren på Charlie Hebdo-redaksjonen så vi dem på TV, i et gripende øyeblikk da de fikk den franske frihetsgudinnen «Marianne,» til å danse over hodene på folk.

     

    Læs hele artiklen her »

    (PDF format)

     

     

    ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

    Artribune, 20.01.2016

    Nicola Davide Angerame


    Mezzo secolo di Odin Teatret. Intervista con Eugenio Barba

    Presentato con successo nelle Giornate degli autori alla scorsa Mostra del Cinema di Venezia, "Il paese dove gli alberi volano" è un documentario che racconta il teatro di Eugenio Barba. Fondato a Oslo nel 1964, il suo Odin Teatret si è trasferito a Holstebro, in Danimarca, nel '66, dove ancora oggi ha il suo quartier generale. L'Odin ha da poco compiuto i suoi primi cinquant'anni di vita, il che lo rende la più longeva esperienza partecipativa di teatro/comunità, con i suoi attuali 25 membri provenienti da più di dieci Paesi e tre continenti.


    Scritto da Nicola Davide Angerame

     

     

     

    Davide Barletti & Jacopo Quadri, Il paese dove gli alberi volano

    Davide Barletti & Jacopo Quadri, Il paese dove gli alberi volano

     

    Il documentario Il paese dove gli alberi volano, firmato da Davide Barletti e Jacopo Quadri, esce nelle sale il 21 gennaio. Segue Eugenio Barba durante la preparazione e la realizzazione dello spettacolo celebrativo di una compagnia che vanta quasi ottanta spettacoli rappresentati in tutti i continenti, di cui molti ancora in cartellone. Il film attraversa la visione di Barba, svelando la semplicità e la forza del suo operare. La Festuge da lui concepita assume i tratti di un rito pagano di morte e di rinascita. Emigrato in estremo Nord, Barba conosce la discriminazione. Il teatro è il suo modo per riscattarsi e per riscattare l'umanità attraverso un esperanto corporeo ed espressivo che accoglie tutte le arti, anche quelle più popolari (come le maschere e le danze tribali) sintetizzandole dentro la città tradotta in palcoscenico. Il teatro di Barba deborda così nella vita portando scompiglio, festa, annuncio e poesia. Sostenuto, allora, da un sindaco e un segretario comunale lungimiranti, che trovarono nel teatro un buon modo per arrestare lo spopolamento di Holstebro, Barba ha trasformato la città in un centro internazionale.
    Nel film lo si vede invitare persone dal mondo, danzatori balinesi e kenioti, cantanti asiatiche e maschere e riti da ogni parte del mondo. Li fa danzare con i bimbi della classe di balletto e suonare con violinisti classici, al fine di creare un incontro tra diversità che fanno dell'arte nostra un elemento esistente al pari di altri. Le forze mitiche di ogni cultura s'incontrano e ballano insieme, sottese dall'idea del baratto su cui si regge l'Odin: se io canto per te, poi tu devi cantare per me. Il film mostra la città occupata da tribalismi lontani, da processioni di danzatori e maschere che dilagano negli uffici e nei luoghi pubblici, sotto lo sguardo muto della mascotte dell'Odin Teatret, quella Ragazza su un carro che Alberto Giacometti regalò nel 1966 a Barba e che qui chiamano Maren.


    Che cosa è il cinema per te?
    Avevo diciotto anni quando vidi uno dei miei primi film, fu alla Cinémathèque di Parigi. Era un film di Vigo o Renoir. Per me, che venivo dal sud d'Italia, il cinema era uno scrigno pieno di sorprese.

    Cosa ti colpì di più di questo scrigno?
    Sorrisi di una notte d'estate di Ingmar Bergman: vivevo già a Oslo quando lo vidi. Ho rivisto il film più volte, negli anni, e mi ha sempre sorpreso come le situazioni descritte da Bergman rimangano vive nel tempo.

    Avevi già deciso di fare teatro o ci sei arrivato attraverso il cinema?
    No, ero interessato alla letteratura e al mondo dell'arte. Tutte le arti mi interessavano, meno il teatro.

    Perché lo hai scelto? Forse perché ti ha permesso di sintetizzare anche le altre arti?
    In realtà l'ho scelto perché ero stato migrante in Norvegia negli Anni Cinquanta. Da marinaio, per due anni ho dovuto affrontare il disprezzo che i marinai norvegesi nutrivano ed esprimevano per i colleghi portoghesi, cinesi e italiani. Finita l'università a Oslo, volevo trovare un modo per esorcizzare questa chiusura verso di noi in quanto stranieri. Così ho pensato che potevo mettermi una maschera, quella del regista. In fondo, il regista non ha bisogno di scuole o di qualità speciali, basta immaginare di poter fare il regista. Da allora ho esercitato come regista e non più come italiano.

     

    Davide Barletti & Jacopo Quadri, Il paese dove gli alberi volano

    Davide Barletti & Jacopo Quadri, Il paese dove gli alberi volano

     

    Il film racconta la festa dei cinquant'anni dell'Odin Teatret, celebrata come un incontro fra civiltà. Hai invitato artisti e compagnie da ogni parte del globo, esponenti di culture diverse, e con loro hai creato uno spettacolo che ha occupato l'intera città. È un tuo antidoto allo scontro di civiltà che segna questo momento storico?
    È facile fare incontrare le persone della stessa professione, dove la diversità è un valore perché ci aiuta ad auto-definirci. Diverso è quando la diversità assume il carattere di minaccia. Uno straniero è qualcosa di esotico e interessante, ma quando sono mille diventano una presenza nel nostro immaginario che minaccia la nostra sicurezza sociale e individuale. È difficile trovare una soluzione.

    Da ex migrante, cosa pensi di quanto sta accadendo rispetto alle ondate migratorie in Europa?
    L'insicurezza fa parte del nostro tempo, la crisi ha prodotto un senso di precarietà che viene accresciuto da questa tragedia. Ci vuole un enorme coraggio emotivo per dire: "No, io vi accolgo". Per questo ho trovato bello che alcuni politici abbiano accettato di accogliere tutti. Per una volta hanno pensato non secondo le categorie fredde e razionali della politica ma secondo una morale emotiva.

    Tutto ciò ti ricorda, con le dovute proporzioni, la tua storia?
    Quando siamo arrivati a Holstebro, una cittadina tradizionalista con 16mila abitanti, abbiamo fondato un teatro con attori norvegesi. Ai nostri spettacoli reagirono male per anni, ma i politici locali ci hanno sempre sostenuto. Il sindaco, che di professione era postino, disse che se per gli esperti l'Odin aveva qualcosa di speciale, conveniva seguirli e sostenere l'Odin.

    Poi le cose cambiarono, arrivò il successo internazionale. Pensi che il teatro possa cambiare la società dentro cui opera?
    Nel tempo abbiamo conquistato gli abitanti della città in cui operiamo, ma l'arte non può cambiare la società se essa stessa non è disposta a riconoscere il valore di un'attività culturale. Per questo motivo, ogni attività culturale va sostenuta dai politici.

     

    Davide Barletti & Jacopo Quadri, Il paese dove gli alberi volano

    Davide Barletti & Jacopo Quadri, Il paese dove gli alberi volano

     

    Il tuo teatro ha qualcosa di sciamanico, come un rituale pagano ricreato per concentrare, espellere o esorcizzare energie positive o negative. Cosa pensi del teatro panico di Alejandro Jodorowsky?
    Conosco la prima parte del suo percorso, quando in Messico incontra Arrabal e Topor. Io lo apprezzo soprattutto perché ha scritto i migliori numeri di Marcel Marceau. In pochi lo sanno.

    Visto il film che ti hanno dedicato Davide Barletti e Jacopo Quadri, torniamo al rapporto fra il teatro e il cinema: chi viene prima?
    Il cinema deve avvalersi degli attori e la maggior parte di essi giungono da una formazione teatrale, però credo che sia stato il teatro ad avvalersi del cinema più che il contrario.

    Il tuo teatro cosa ha assunto dal cinema?
    Personalmente sono stato molto influenzato dal cinema di Sergei Eisenstein. Il mio modo di lavorare come regista proviene dalla sua idea di montaggio emotivo, ritmico e narrativo. La mia passione per lui è giustificata anche dal fatto che per anni ha diretto spettacoli teatrali, è stato straordinario. Sarebbe interessante capire perché poi abbia lasciato il teatro per il cinema, per me conferma che la forma di spettacolo del nostro tempo è il cinema e non più il teatro.

    Il teatro non rispecchia più il nostro tempo?
    Appare come una forma arcaica di comunicazione. Perché continuare? Non è forse più utile fare film per raggiungere un pubblico più vasto? Io vado al cinema e devo dire che influenza il mio panorama interiore.

    Quindi il teatro è morto?
    In verità, il teatro mantiene un'importante capacità esclusiva. Se fai sullo schermo un gesto semplice come quello di rovesciare dell'acqua per terra, questo gesto non dirà granché. Ma se lo stesso gesto lo fai a teatro, allora accade una comunicazione di tipo animalesco, cambia tutto; del resto siamo animali razionali ma siamo animali.

     

    Davide Barletti & Jacopo Quadri, Il paese dove gli alberi volano

    Davide Barletti & Jacopo Quadri, Il paese dove gli alberi volano

     

    Quindi il teatro ha ancora molto da dire.
    Questa comunicazione mi affascina per motivi artistici. Da migrante ho vissuto un'esperienza estrema: ero pieno di vitalità ma ero considerato stupido. Quando ho lasciato l'Italia a 18 anni sono arrivato in Norvegia e non parlavo la lingua: potevo tradurre Sofocle dal greco antico e Cicerone dal latino, ma ciò non serviva per lavorare in un'officina meccanica dove ti dicevano cose che non potevi capire. Per un anno il mio compito è stato quello di decifrare ciò che la gente mi diceva, non attraverso le parole, bensì attraverso le posture del corpo e il tono della voce. Tutto ciò mi è rimasto come una lezione.

    La comunicazione non verbale è fondamentale nel tuo teatro, come la definiresti?
    La comunicazione non è soltanto uno tsunami di parole, è molto altro; è qualcosa che ti permette di penetrare in quelle parti che lo spettatore neppure sa di avere. Il cinema, anche se lo volesse, non riuscirebbe mai ad eguagliare il teatro in questo.

    Nicola Davide Angerame

    www.ilpaesedoveglialberivolano.com

     

    ----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

     

    20.03.2016 Paris, France

     

    ƒƒƒ = À ne manquer sous aucun prétexte

    Un fauteuil pour L'Orchestre
    Article de Camille Hazard
    19.03.2016
    »

    '

    Ariane Mnouchkine e Eugenio Barba i nostri 50 anni di teatro,

    Article in Italian by Davide Sannia, 16.03.2016 »

    https://youtu.be/iUhCvrbhKf0 »

     

    *****

    Dans le Squelette de la Baleine,

    par Simon Gerad

    TLC - Toute la Culture
    13.03.2016
    »

     

    Eugenio Barba : l'ami savant d'Ariane Mnouchkine

    Radio Interview (in French) »

    13.03.2016

     

    Cu Ariane Mnouchkine şi Eugenio Barba
    Article in Romanian by Georges Banu,

    01.03.2016 »

     

     

     

    Recontre publicque 8 mars, foto Beatriz Castellary facebook.jpg

    Photo: Beatriz Castellary (Facebook)

     

     

    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

    25.01.2016

    Post Teatro

    La Repubblica

     

    L'Odin Teatret al cinema con Quadri e Barletti

     

    di Anna Bandettini

     

    directors

    (nella foto: Eugenio Barba tra Jacopo Quadri a sinistra e Davide Barletti)


    Non sono molti i personaggi di culto che ancora attirano attenzioni, curiosità, e calamitano discepoli, curiosi, spettatori. Eugenio Barba è uno di questi. Italiano, oggi 79enne, da giovanissimo andò in Scandinavia, conobbe Grotowski e divenne regista teatrale fondando un suo gruppo, l'Odin Teatret, celeberrimo in tutto il mondo, considerato uno delle esperienze più importanti del teatro del Novecento, oltre 70 spettacoli applauditi in 63 paesi del mondo, e che l'anno scorso ha festeggiato i 50 anni a Holstebro, la cittadina danese che nel '65 accolse il gruppo e da allora è diventata la sua sede.
    Se questo è l'antefatto, il resto lo racconta un film-documentario che testimonia la straordinaria avventura teatrale dell'Odin da una particolare angolatura, seguendo Eugenio Barba durante la Festuge la settimana di spettacoli che l'Odin organizza ogni anno a Holstebro coincisa nel 2015 con il compleanno di mezzo secolo del gruppo.
    Il film è Il paese dove gli alberi volano, di Jacopo Quadri e Davide Barletti, che dopo il successo alla Mostra di Venezia nelle Giornate degli autori, è ora arrivato in sala, a Bologna, Roma, Milano (al cinema Beltrade) e in altre città, anche questo un fatto importante perchè non è di tutto i giorni che un film "teatrale", autoprodotto (Fluid Produzioni e la Ubulibri e un contributo fondamentale della Apulia film Commission), arrivi al pubblico del cinema.

     

    copertina_il paese dove gli alberi volano-1000-620x350

     

    Bravi i due artefici: Jacopo Quadri, montatore cinematografico di successo (per Mario Martone, Bernardo Bertolucci, Paolo Virzì) e regista, già autore di La scuola d'estate (Premio speciale Nastri d'Argento 2015), altro film "teatrale", inquel caso dedifato a Luca Ronconi, e Davide Barletti film maker pugliese, oltre 30 tra documentari,lungometraggi e corti. Con le loro telecamere hanno seguito Eugenio Barba per giorni durante la preparazione della Festuge, filmato i loro artisti ospiti, mostrato l'insolito e divertente incontro dei danzatori africani con le piccole e biondissime danzatrici della scuola danese, seguito gli artisti balinesi che insegnano i loro strani ritmi agli allievi di una scuola musicale e documentato tutta la poderosa macchina organizzativa dell'Odin che rende tutto questo possibile. Non c'è nulla o quasi dei consueti documentari sull'Odin dove si vedono gli spettacoli, i training degli attori, o le interviste a Barba, o i commenti dei loro appassionati spettatori. Qui si testimonia, con un bel ritmo e molte scene divertenti, cosa è l'apertura culturale del teatro che ha realizzato l'Odin, e l'impegno civile e "politico" della sua lunga e ancora viva esperienza artistica. Dicono i registi: "Il nostro film mostra come il lavoro di un gruppo di artisti sul territorio ha cambiato la comunità, a partire da quando 50 anni fa un sindaco-postino che aveva la quinta elementare con un colpo di genio capii che un teatro, fatto da stranieri e che forse non capiva aveva il diritto di esistere. In questo, in modo laterale,è un film anche sulla Danimarca di oggi e sulle sue contraddizione in fatto di integrazione".

     

    Online link »

    http://bandettini.blogautore.repubblica.it/2016/01/25/lodin-teatret-al-cinema-con-quadri-e-barletti/

     

    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

     

    23.01.2016

    Il Ciotta Silvestri - Cinema

    Rivista Online di Mariuccia Ciotta e Roberto Silvestri

     

    Festa per il compleanno del caro amico Eugenio Barba.

    Un grande film di Jacopo Quadri e Davide Barletti

     

     





    Roberto Silvestri

     

    Non aprite quella porta: c'è del marcio in Danimarca? No, apriamola. Nessun pericolo. Ecco un viaggio cinematografico alternativo nel teatro radicale, che ci porta proprio dentro la Danimarca calvinista, capitale inquieta delle immagini interiori, da Carl Dreyer a Lars Von Trier, per trovare chi, tra essere e avere, non ha mai avuto dubbi. Ha scelto essere. Essere agente di soqquadro. Si può essere anche senza avere molto. Basta essere aperti al molto. Basta saper imparare ad imparare. Soprattutto dagli espulsi da tutte le Accademie. Da tutti coloro che preferiscono far teatro di ricerca integrale e biodinamica, a costo di non esordire mai.

    Un viaggio, quasi un pellegrinaggio, dunque, fatto non per motivi turistici superficiali, ma per motivi altamente ludici nel cosdietto "terzo teatro". Il primo teatro è quello ufficiale, degli stabili e delle Accademie; il secondo è quello off, off off, che vuole diventare teatro ufficiale (magari nell'inconscio); il terzo è quello antropologico, che si fa non su ma con. Non per ma da, da... ù

    Ma c'è il rischio di arrivare, facendo questo pellegrinaggio in Danimarca e di essere rispediti al mittente, come sta succedendo in questi giorni ai profughi siriani che arrivano al confine? Non proprio, ma...

     

     

     

     

    Almeno non per gli autori di questo film che ha Roma è uscito (sebbene in un due sale speciali, Apollo 11 e Kino) e altrove speriamo bene. E che rispetto alla prima veneziana (alle Giornate degli Autori di Venezia) è stato leggermente modificato e perfezionato nei dettagli minuti.

    Il montatore e qui regista Jacopo Quadri e il cineasta indipendente, autonomo, off e salentino Davide Barletti, entrambi passaporto Ue, sono infatti andati a trovare il quasi ottantenne Eugenio Barba in occasione del cinquantenario di vita dell'Odin Teatret. Che è coeva delle ricerche di altra scena altri corpi altra drammaturgia altro rapporto con il pubblico altri testi altri costumi altre scene che lo accomuna al Living Theatre, al maestro di Barba, il polacco Jerzy Grotowski, a Luca Ronconi, a Meredith Monk, Carmelo Bene, a Barrault, Dario Fo, Beckett, Lecoq... appunto al teatro capovolto di 50 anni fa.

    L'Odin, macchina transartistica e transnazionale, è una istituzione anti istituzionale (anzi dal 1984 è stata ufficialmente riconosciuta da Copenhagen come "istituzione autonoma", ed è finanziata dagli stati norvegese e danese e dalle comunità locali, chissà se anche dalla Apulia Film Comission) della neo-avanguardia scenica, che è stato festeggiata una ventina di mesi fa (in estate) da circa 500 tra artisti, attori coreografi, musicisti, danzatori, pittori, scultori, fantasisti, filmmakers, critici, studiosi, vicini di casa, costruttori di palloni gonfiabili, di marionette burattini, e anche amici venuti da ogni parte del mondo (a loro spese e qualcuno non senza rischi, appunto) per realizzare uno di quegli scambi artistici (se io balinese canto e danzo tu keniano canti e danzi e tu danese pure, e tu brasiliano anche, così siamo pari) che hanno reso celebre la "teoria del baratto" messa a punto dal gruppo del drammaturgo e antropologo salentino (Gallipoli) che più detesta il mercato, le merci, lo spettacoli commerciale e il capitalismo, ma non gli aquiloni, i pupazzoni e i giochi di ogni tipo.

     

     

     

    Prima sorpresa, però. Il film non spiega molto accuratamente, come fosse un documentario della Bbc, che non vuole essere, i 50 anni di Barba-Odin, sue origini e conseguenze, chi sono i suoi collaboratori da sempre, il cerchio magico formato da Julia Varley, Jan Ferslev, Tage Larsen, Iben Nagel Rasmussen e Roberta Carreri si intuiscono, ma restano sullo sfondo, come ha fatto Barba a mescolare Piscator e Artaud, Brecht e Hjemslev, Bali e Eisenstein... ma regala solo brevi tocchi qui e là, foto, battute, ricordi, dichiarazioni di intenti, dialoghi fugaci... ma se chi vede appunta bene con la mente ricostruisce il panorama generale dell'impresa e dei suoi protagonisti, il collettivo di Odino (per la ricostruzione dettagliata delle cose si rimanda ai saggi Ubu Libri che Franco Quadri, padre di Jacopo, scrisse nel pieno dell'esplosiva insorgenza drammaturgica di Barba). Seconda sorpresa. La Danimarca reagisce bene a questo sovversivo dionisiaco del corpo e della mente liberati. Tersa sorpresa,   inaspettata. Scopriamo che Barba è ancora fisicamente molto in forma, muscolarmente sembra integro, il teatro fa bene alla salute, almeno da come maneggia la gigantesca troupe e i libri contabili proprio il nipote di"Elia Belvedere", il geniale factotum nordamericano degli anni 50 trumaniani eroe di spassosissimi film con Clifton Webb e serie tv. Ma nessuno si aspettava che maneggiasse così bene anche la sega elettrica per tagliare alberi (che, come Jodorowski non sembra amare troppo) come in un  horror splatter di Tobe Hooper si segano vergini teenager (uomini e donna) in fuga nella notte. Teorizzatore ante litteram della contaminazione culturale (i pulcinella che fanno mangiare gli spaghetti alle danzatrici indonesiane snodabili è uno spettacolo nello spettacolo) Il paese dove gli alberi volano - Eugenio Barba e i giorni dell'Odin racconta proprio la fase organizzativa della grande festa all'aperto dell'estate 2014,con acrobati, pupazzi, danzatori classici, bande musicali, lottatori di capoeira, ragazzi venuti dalla Nairobi, artisti di ogni tipo, piccoli e grandi, diretti come se Barba fosse quel super direttore di orchestre jazz infinite, Butch Morris. Un regista dai tentacoli giganteschi, di comunicativa immediata, grande charme, precisione di fraseggio e dal corpo miracolosamente giovanile. Holstebro, la piccola cittadina danese dove l'Odin risiede da 48 anni, dopo i due iniziali a Oslo, reagisce con pudore e presenza calorosa alla grande festa. Sono tante per noi. Ma non per tutte. "Dove sono le persone? Qui sembra che non ci sia nessuno. Anche se è tutto magicamente pulitissimo" affermano gli ospiti keniani, i ragazzini delle periferie povere di Nairobi che sono dei ballerini pazzeschi e non mai sono stati in Occidente. Vuol dire che non vedono ricchezza nel nord, in Europa, nell'occidente. Ma povertà. La ricchezza è scambio umano continuo e ripetuto. La ricchezza è nell'Africa? Il divertimento solo lì? L'importante è essere, non avere.

     

     

     

     

     

    Scrive Barba: "Vivo in una strana fortezza isolata, che è una fortezza fatta di vento, che non ha mura. Le sue mura sono relazioni umane, sono gli attori, i collaboratori che vengono da diverse parti del mondo, alcuni perché hanno sentito parlare di noi, altri perché si trovavano per caso in Danimarca, sbattuti li dal vento della Storia. Questa fortezza si trova in una piccola città di nome Holstebro." Non è proprio fatta di vento, sembra una bellissima fattoria costruita muro su muro dal suo gruppo. Vi ricordate quando si diceva ia sessantottini che non sapevano essere che distruttivi e mai costruttivi? Ebbene, con l'aiuto del vento c'è chi ha reso il 68 costruttivissimo.

     

     

    Mariuccia Ciotta - Roberto Silvestri

     

    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

     

    22.01.2016

    Associazione culturale Cinematographe, Italia

     

    Intervista a Eugenio Barba: il teatro non per vocazione ma necessità

     

    di Margherita Bordino


    eugenio barba

    Eugenio Barba nel 1964 fonda l'Odin Teatret e in cinquant'anni compie una vera rivoluzione, teatrale, sperimentale e culturale, con il solo linguaggio del corpo e per diversi anni viaggia tra grandi città e posti remoti portando con sé il suo teatro. La vita di Eugenio Barba cambia totalmente quando all'età di nove anni assiste alla morte lenta del padre a cui è tanto legato. Così piccolo scopre cosa significa la mancanza e al tempo stesso l'amore sconfinato di una madre che "incoraggiò i suoi sogni più strani". Da sempre il viaggio è per Barba qualcosa di fondamentale: libertà, incontrare nuova gente, gustare nuovi sapori. A diciassette anni, dopo la licenza liceale, parte in autostop con l'intento di tornare in Italia alla fine delle vacanza estive e iscriversi all'università, ma in Norvegia conosce una ragazza… Il resto della sua storia è più o meno nota e qualcosa di intimo e personale lo racconta lui stesso.

    Eugenio Barba: "Ho voglia che l'Odin sia oggi un paradosso e domani un'ovvietà"

     

    In occasione dell'uscita in sala di Il paese dove gli alberi volano, il film documentario sui festeggiamenti del mezzo secolo dell'Odin Teatret, abbiamo contattato Eugenio Barba. Giusto poche domande e risposte per capire quanto il teatro è stato per questo "migrante italiano" fonte di "salvezza", con cui comunicare in tutto il mondo.

     

    Emigrato in Norvegia, dopo gli studi ha scelto il teatro. Perché?
    La mia scelta teatrale non è stata per necessità artistica o vocazione. Il teatro é stato un modo per nascondere la mia identità nazionale. Erano gli anni 50 e a quei tempi l'Europa era piena di migranti italiani. In Norvegia, come operaio e studente, ho vissuto due situazioni: la più generosa accoglienza e il più schifato rigetto. Ospitalità e razzismo. Ho immaginato di aggirare il problema. Come regista, quindi come artista, le persone si rivolgono in un altro modo, ti giudicano su categorie estetiche e non per il colore della pelle o per il passaporto che mostri.


    odin-prove

     

    Una vita dedicata all'arte, in giro per il mondo. Quale è la "mission" dell'Odin Teatret?
    Ho sempre considerato il teatro un mestiere. Ho lavorato in Norvegia per anni in un'officina meccanica e so, come saldatore, che esiste un'etica di lavoro elementare e fondamentale: tenere in ordine gli arnesi, pulito il posto, curare i dettagli, sentire orgoglio nel lavoro ben fatto. Su questi valori ho costruito l'Odin Teatret, preparato i miei attori e condiviso con loro le condizioni che ci siamo imposte. Più che una missione, ho voglia che l'Odin sia oggi un paradosso e domani un'ovvietà.


    In tutti questi anni ha mai sentito la mancanza dell'Italia?
    Ho vissuto più di sessant'anni all'estero come un'avventura che mi riempiva di stupore e riconoscenza. L'incontro con persone cosi diverse e che tu senti così vicino è una sensazione che ricorda quella dell'innamoramento. Non ho mai sentito la mancanza dell'Italia, spesso dei miei amici italiani.


    Lei ha compiuto un'importante rivoluzione e sperimentazione teatrale. In un periodo storico in cui tutto va veloce e la vita reale si è spostata sul web, crede sia ancora possibile un teatro per strada e sociale?
    Quando mi sposto per il mondo, vedo che esiste ancora molto teatro di strada, sociale, impegnato, pronto a rischiare, a dare un senso che vada oltre a quello immediato di intrattenimento diversivo o culturale che uno spettacolo ha. Nonostante le nuove tecnologie, quella arcaica del corpo umano in relazione a un altro corpo umano rimane la più efficace per arrivare alle viscere dello spettatore. C'è un mondo al di fuori di Verona, dice Shakespeare. Non deve lasciarsi ingannare dalla situazione italiana.


    Tra tanti spettacoli fatti ce n'è uno che porta nel cuore?
    Quello prossimo, si chiama Volare, debutterà a settembre 2016 e in esso sono proiettate tutte le illusioni, speranze ed energie di noi tutti dell'Odin.


    Online link

    cinematographe.it/51045/interviste/eugenio-barba-intervista.html »


     

    --------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

     

     

    21.01.2016

    Associazione culturale Cinematographe, Italia

     

    Il paese dove gli alberi volano: recensione

     

    di Margherita Bordino

     

    Il paese dove gli alberi volano. Eugenio Barba e i giorni dell'Odin, titolo intero del film diretto da Davide Barletti e Jacopo Quadri, è stato presentato alla 12esima edizione di Le giornate degli autori - Venice days in occasione della 72esima Mostra del cinema. Il film documentario sul regista d'origine brindisina è prodotto da Fuid e Ubulibri, in collaborazione con Apulia film commission. Il paese dove gli alberi volano è un viaggio nella provincia danese durante i preparativi per la festa per i cinquant'anni dell'Odin Teatret, la compagnia fondata da cui Eugenio Barba. Il compleanno di uno dei teatri sperimentali e di ricerca più influenti del XXI secolo.

    Eugenio Barba è nato nel 1936 nel Salento, ma durante gli anni Cinquanta emigra in Norvegia dove si mantiene con diversi lavoretti quali saldatore e marinaio. Si diploma all'Università di Oslo in letteratura francese e norvegese e storia delle religioni. Subito dopo vive per un periodo in Israele e viaggia per l'Asia. Tornato in Europa conosce lo sperimentale Teatr 13 Rzedow (Teatro delle Tredici File) diretto da Jerzy Grotowskj e Ludwik Flaszen. Da qui nasce un sodalizio artistico e umano che permetterà a Barba di creare e improvvisare nel teatro e nella vita.

    Il paese dove gli alberi volano: un film dinamico e dal ritmo accelerato

     

    È il 1964 quando Eugenio Barba fonda l'Odin Teatret, a oggi un laboratorio di idee e arte con attori e collaboratori. La sua sede è a Holstebro, nella Danimarca occidentale. Nel giugno del 2014 l'Odin Teatret ha festeggiato i cinquant'anni di attività con una settimana di performance e spettacoli. Per l'occasione sono giunti artisti da tutto il mondo, ospitati da associazioni e teatri locali. Il paese dove gli alberi volano è un documentario classico e lineare che immerge lo spettatore nella costruzione di un grande spettacolo e nella storia di una delle compagnie teatrali più rivoluzionarie degli ultimi anni. Una delle poche che ha cambiato il modo di fare arte e spettacolo del secondo novecento.

     

    directors.jpg

     

    Nel documentario Il paese dove gli alberi volano si vedono giovani artisti, giunti da Kenia, Bali, Brasile, India ed Europa per la grande festa. Acrobazie, musiche e voci in aula e per strada si susseguono davanti agli occhi del regista. Eugenio Barba, capelli bianchi e piedi scalzi, dirige e guida le performance della comunità di artisti, includendo lo spettatore nei festeggiamenti. Il paese dove gli alberi volano è film dinamico e dal ritmo accelerato. Musica, danza e parole si muovono tra intuizioni e paradossi. Non solo artisti, ma anche esibizioni di persone comuni come muratori, sarti, organizzatori e il sindaco. Ritmi tribali e classicità occidentali caratterizzano la festa e Davide Barletti e Jacopo Quadri seguono la preparazione in tutto e per tutto, da angoli nascosti e in primo piano, partecipando al sodalizio artistico, intellettuale e visionario.

    "Vivo in una strana fortezza isolata, che è una fortezza fatta di vento, che non ha mura. Le sue mura sono relazioni umane, sono gli attori, i collaboratori che vengono da diverse parti del mondo, alcuni perché hanno sentito parlare di noi, altri perché si trovavano per caso in Danimarca, sbattuti lì dal vento della Storia. Questa fortezza si trova in una piccola città di nome Holstebro". - Eugenio Barba

    L'Odin Teatret in questi cinquant'anni ha realizzato 76 spettacoli, rappresentati in 63 paesi e in vari contesti sociali. Tutte le esperienze della compagnia Odin si basano sulla diversità e sulla pratica del "baratto". Uno scambio di atti culturali tra chi ospita e chi riceve "visita". Attività interdisciplinari e collaborazioni internazionali sono quindi fondamenta per l'Odin Teatret, che ha trovato un luogo base nell'ISTA - International School of Theatre Anthropology - che dal 1979 è divenuto un vero e proprio villaggio teatrale in cui attori e danzatori di culture differenti si incontrano per studi, indagini e spettacoli, scambiando racconti ed esperienze sceniche.

     

    Online-link »

    cinematographe.it/50437/recensioni/il-paese-dove-gli-alberi-volano-recensione.html

     

     

     

    TRAVELOG from ...

     

    2017 »

     

    2016


    2015 »

     

    2014 »

     

    2013 »

     

    2012 »

     

    2011 »

     

    2010 »

     

    2009 »

     

    2008 »

     

     

    Most contributions are published in their original language.

    Search

    Newsletter

    News from Odin Teatret

    directly into your inbox.
    Sign up for our newsletter.

    Travelog

    A selection of letters, news, reactions, thoughts from Holstebro and abroad.